6 jun 2009

Sobre los vendedores desalojados de la UNAM

Esta semana, a raíz del homicidio, decidieron desalojar a los vendedores de la UNAM.

En la UNAM se vende de todo, incluidos discos, películas y libros inconseguibles. Se venden en la UNAM (y en otros raros lugares) porque ahí hay mercado para excentricidades. Libros de Camus, por ejemplo, que no sean El mito de Sísifo o El extranjero. En Gandhi y en el FCE o te venden esos dos, o te venden obras completas carísimas. El mercado editorial está impuesto, y con ello también se impone cierta perspectiva cultural, sumamente conformista y sumamente estrecha.

Muchas veces los honorables libreros de la UNAM nos hacen el favor de conseguir las ediciones de Pretextos muchísimo más baratas.

Sobra decir (lo he dicho mil veces) que en este país quienenes tienen el oficio de leer ganan una miseria que en ningún caso se correponde con el precio de los libros. Lo cual es estúpido, es como si a los carpinteros no les alcanzara para comprar madera. Es sencillamente estúpido.

Y pues bien, a punta de amenazas los policías de Narro decieron esta semana favorecer los intereses empresariales impuestos con fraudes electorales, trucos mediáticos, evasivas estratégicas y situaciones económicas e informativas límite, cerrando un gran mercado cultural (negro, un mercado negro).

¿Y qué opina la gente?

La gente opina que las drogas son malas y viva la familia.

¿Y por qué mi vida, mi salario, mis medios, mi producción, mi ciudadanía, tiene que depender de esos imbéciles?

2 comentarios:

Rodrigo Hernández dijo...

viva la familia, sí señor!

Sour Cherry dijo...

Ahm... A mi me ha tocado comprar libros por ahí! que lástima que siempre existan imbéciles burócratas metiendo el dedo en cosas realmente sin importancia...

Un saludo