3 mar 2010

between me and my -ambitions, p.e.



Me acaban de dar náuseas de leerme. No estoy muy segura de que haya sido el texto. A lo mejor fue el sándwich grasoso de queso de puerco que me comí hoy. Íbame leyendo casi de memoria derechito, y eso que ya llevaba varias páginas mías en word y no se diga tres kilómetros de TL. Al llegar al post del antídoto me dieron náuseas, no pude acabarlo. Lo que es una cosa rara tomando en cuenta mi adicción a mí misma.

Son las 5:34 de la mañana. Me leo por todas partes. (Es lo bueno de las filósofas, que podemos ser adictas a nosotras mismas y confesarlo fríamente).

La tesis me gusta mucho, de hecho. Pero me pregunto si mañana llegaré muy temprano o muy tarde al trabajo. Y me reprocho estar perdiendo el tiempo así: en twitter y en mí y en, etc. pendejadas, muchas. es casi parte "del método" decir pendejadas.

Las pendejadas se olvidan. Twitter es una maravilla entre otras cosas porque simula esa oralidad sin memoria y brinda al mismo tiempo las posibilidad real de acceder en cualquier momento a tus pendejadas.

De ahí que se pueda convesar tanto como pensar haikús, poemas, minucuentos, ensayos cortos y hasta reglas. unas por ahí tuvieron hasta 54 puntos y fueron un hit inmediato. la gente pasaba diciendo "ya vieron lo que está escribiendo @?". Como a la tercera vez que abrí su TL decidí darle follow. (A la primera estuve de acuerdo, a la segunda dije hum y a la tercera le di follow). Y aún así seguía viendo a gente que decía: "¿ya viste lo que...?". Llego hasta 54. Yo lo vi al día siguiente y, confieso, no los leí todos.

Tampoco era el punto.

El caso es que no, Twitter no es parte de mi trabajo, de mi trabajo sea entendido como mero compromiso voluntario con la verdad, y mucho menos en el sentido ordinario de trabajo. Y estoy todo el día ahí, ¿con qué excusa? con la excusa de la distracción. Por otro lado hay que admitir que yo trabajo todo el tiempo, y a todas horas. De modo que me permito (con mucha culpa) hacerle como Da Vinci, que dormía dos horas y dos horas trajaba.

¿Pero yo trabajo? Bueno, trabajo en mí misma. Nada de eso tiene que ver con mi compromiso con la verdad -bueno sí, un poco- ni mucho menos, ya dijimos, con lo otro. Pero siento la necesidad de arreglarme a mí antes que meterle mano a cualquiera de esas cosas. De arreglar también mi manera de explicarme. De aplacarme.

Últimamente no ha funcionado mucho. Siento que tuve una explosión de textos que nunca tocaron fondo. Me pierdo en la mayoría de ellos. La mayoría de las veces a causa de cosas que no había leído, o que había leído diferente, cuando lo escribí.

Ahora, el pedo es si yo realmente quiero funcionar o no. Y sí, añoro cuando funcionaba. Tenía otra confianza en el mundo.

Son casi las 6. ¿Debería irme ahora verdad? Ya hay como 3 personas levantadas en twitter.

...

Necesito como que me acompañe un colchón. la ciudad debería ser ese colchón, pero es más como una cama de agujas. (por tramos esto es literal).

Necesito confiar en mí y no sé cómo.

.

6:13 am: que conste en los textos que me arrepiento de todo lo que dije y pensé de mi psicoanalista. ex.

6:32 am: muero de culpa. Por otro lado sé que es necesario y bueno lo que hago. siempre he tenido cierto tino en cuidarme, aunque la cabeza me la rompa.

algunos no creen lo que digo o lo malinterpretan de la manera más vulgar. con algunos casos me desespero. a ciertas personas les doy importancia. a muchas les doy importancias indebidas. siempre me lo pregunto, al menos.

3 comentarios:

Antropóloga à la dérive dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=K4at6VGroDQ

Antropóloga à la dérive dijo...

¡OYE! Esta canción se baila, eso se llama jazz manouche nena! ;)))

ix dijo...

c'est cul. nena.