1 mar 2010

Es lo que pasa: que los otros, inexistentes y en singular, me formatean la escritura.


En el blog se nota menos, pero, igual, qué miserable depencia a los lectores.


Que a fin de cuentas no es más que un espejeo vomitivo. Qué miserable, sí.


Yo necesito algo así como un toque mágico en la cabeza. En el corazón. En el clítoris. Ups.


En el clítoris no, de hecho. Alrededor me gusta más.






Yo no soy una mujer responsable.


---
Imagen tomada de: http://lanuitdesaudrey.blogspot.com/2009/12/los-demas.html

2 comentarios:

Daphne dijo...

El toque mágico en la cabeza lo tienes. Sobre los otros dos... creo que el más complejo es el del corazón.

ix dijo...

Que no, que no, que no, por eso lo pido.