Huelo todo lo olible. Me huelo. Huelo rico; me prende olerme, me prendo de oler. Me volvió el cuerpo. Voy a la cocina por más café y pienso qué irónico, mataría por fumar. Pienso que fumando podría explicar lo que tiene de irónico y lo importante de la ironía, o sea su conexión con el revolcadero del signo. Concluyo entonces que fumar es como fijar momentos; al contrario, vivir (requetesabido) es el flujo de esos momentos, el desprendimiento de ellos, el acto de guardarlos, de olvidarse de ellos, de hacerlos a un lado, de pararse en ellos, de acumularlos como si fueran resortes. Todo se trata de ese equilibrio. El fuego con el que se enciende un cigarro, a fin de cuentas, como el ancla cultural. La sequedad es ese tamiz por donde todo se fortalece, se estaciona. El fuego y el concreto, por ejemplo. El fuego y los edificios que tengo enfrente, el Periférico hecho de concreto y alfalto. Al contrario, dejar de fumar como el salmón crudo que se dobla, frío, sobre sí mismo. Estoy sentada aquí necesitando escribir, acumulando sin sentido toda la energía para coger. Pero no estoy cogiendo, es decir no estoy cogiendo nada. Estoy como el león que está a punto de saltar sobre un trozo de carne. Podría sentarme en una terraza, al sol, a tomar vino frío, a fumar y a explicar lo que llevo de la tesis a alguien muy paciente. O sea, lo que llevo entendido de mi vida. Así de en serio es todo en mí. Hablo del poder como levantamiento de las fuerzas, como las ganas de meterme a una cama ajena a ver televisión. Así de mucho hay cosas que hacer. En realidad he comido frutas y verduras todo el día. Estoy tan cruda, es lo que quiero decir.
De repente hay toda una vida que hacer. No que re-hacer. Just one. Se trata de elegir, pero quizás en vez de elegir estoy sólo fantaseando. Quizás I'm planning a plan. Todo se trata de tomar verdaderamente el poder. (Anota: eso también tiene que ver con la tesis). Una inesperada etapa en mi vida que coincide con acabar los créditos de mi carrera, después de ocho años de estudiar filosofía. Entonces cuando me imagino, porque no las he revisado, la tira de materias, todas con sus dieces, puedo empezar a imaginarme mi tesis acabada. Fantaseando. Además me pagaron: se tardaron seis meses. En enero empecé a trabajar como asistente de un profesor del instituto. Con todo ese dinero que tengo ahora podría intentar mudarme de casa. (Se imagina que renta un departamento en Copilco y que acomoda en él todos sus libros). Pero la verdad es que ni siquiera he ido al banco a ver cuánto me pagaron y si eso corresponde a lo que tenían que pagarme. Después de lo cual tendría que hacer las cuentas de lo que debo y restárselas a lo que me pagaron y entonces pensar si realmente quiero mudarme de casa o más bien quiero otras cosas.
Es la historia de mi vida: estoy atrapada en mi propia casa. Es mi casa, pero no es del todo mía. En cierto sentido no es mía en absoluto. Vivo sola desde hace ocho años, los mismos que llevo estudiando filosofía. Es cierto que en ninguno de esos años he pagado nada con mi dinero, pero también es cierto que llevo muchos más años haciéndome cargo de mí misma. Mi independencia es extraña: todo lo han pagado mis padres, pero he sido responsable de esos gastos desde muy chica. Incluso cuando era pequeña consideraba a mi casa como mía y ése no es un dato menor. El problema es que nada de eso ha cambiado. Claro que es muy cómodo. No tengo nada en contra de lo cómodo y lo fácil. El problema es que cierta parte de mi independencia está "alquilada" a mi familia. Mi tía, por ejemplo, que es mi vecina, cree que puede entrar a mi casa el día que quiera a ver "si sigo viva". Tiene llaves, por supuesto. Llaves que hacen difusa la línea donde empieza mi privacidad. Además el departamento está por donde se le mire fuera de la economía, de la logística de una filósofa: en primer lugar es muy grande, tanto que necesito una muchacha para mantenerlo limpio por todas partes al mismo tiempo o dedicarle más tiempo, lo que me parece absurdo; pero además de que no me alcanza para una muchacha (como le decimos en México al servicio doméstico), no creo en la esclavitud. En segundo lugar está completamente desubicado, en un lugar todo fresa que no tiene nada que ver conmigo, lejos de la UNAM y con un costo de mantenimiento ridículo para pagar cámaras de seguridad, para los vecinos, y un sostenedor de flores en la entrada que cuesta *** pesos, él solito.
No necesito nada de eso, pero tengo todo el espacio y la libertad para disfrutar de lo que no es mío. Es mi casa pero no es mi casa y eso es lo terrorífico. Así como tragedia freudiana.
¿Me quedo a vivir aquí y me voy tres semanas a la playa o busco departamento? ¿Compro ropa interior nueva? ¿Debería de comprarme un bikini? ¿A dónde tengo que ir para arreglar el vidrio roto del balcón? ¿Cuántas llaves de mi casa necesitan de la atención de un plomero? ¿Los plomeros siempre me van a ver la cara? ¿Por qué es tan difícil emplacar el coche? ¿Necesito un dentista? ¿Cómo diablos lograré dejar de fumar y hacer ejercicio? ¿Podré acabar mi tesis sin fumar? ¿Podré acabar mi tesis? ¿Estoy fantaseando con mi tesis o realmente hay una idea? ¿Por qué no tengo novia? ¿Está muy mal que me tarde dos días en recoger la ropa tendida? ¿Debería bañar a mi gato? ¿Algún día me haré fully responsible de mis plantitas? No sé qué quiero al final. No tengo NI PUTA IDEA de qué quiero o de cómo imaginarme en 30 años.
Dejar de fumar hace que me sienta como buscando territorio, oliendo cosas nuevas. (Son los instintos), me digo. Ojalá que los conserve.
No hay nadie que lo atestigue, pero me crecieron las bubs. (Es lo que digo).
De repente hay toda una vida que hacer. No que re-hacer. Just one. Se trata de elegir, pero quizás en vez de elegir estoy sólo fantaseando. Quizás I'm planning a plan. Todo se trata de tomar verdaderamente el poder. (Anota: eso también tiene que ver con la tesis). Una inesperada etapa en mi vida que coincide con acabar los créditos de mi carrera, después de ocho años de estudiar filosofía. Entonces cuando me imagino, porque no las he revisado, la tira de materias, todas con sus dieces, puedo empezar a imaginarme mi tesis acabada. Fantaseando. Además me pagaron: se tardaron seis meses. En enero empecé a trabajar como asistente de un profesor del instituto. Con todo ese dinero que tengo ahora podría intentar mudarme de casa. (Se imagina que renta un departamento en Copilco y que acomoda en él todos sus libros). Pero la verdad es que ni siquiera he ido al banco a ver cuánto me pagaron y si eso corresponde a lo que tenían que pagarme. Después de lo cual tendría que hacer las cuentas de lo que debo y restárselas a lo que me pagaron y entonces pensar si realmente quiero mudarme de casa o más bien quiero otras cosas.
Es la historia de mi vida: estoy atrapada en mi propia casa. Es mi casa, pero no es del todo mía. En cierto sentido no es mía en absoluto. Vivo sola desde hace ocho años, los mismos que llevo estudiando filosofía. Es cierto que en ninguno de esos años he pagado nada con mi dinero, pero también es cierto que llevo muchos más años haciéndome cargo de mí misma. Mi independencia es extraña: todo lo han pagado mis padres, pero he sido responsable de esos gastos desde muy chica. Incluso cuando era pequeña consideraba a mi casa como mía y ése no es un dato menor. El problema es que nada de eso ha cambiado. Claro que es muy cómodo. No tengo nada en contra de lo cómodo y lo fácil. El problema es que cierta parte de mi independencia está "alquilada" a mi familia. Mi tía, por ejemplo, que es mi vecina, cree que puede entrar a mi casa el día que quiera a ver "si sigo viva". Tiene llaves, por supuesto. Llaves que hacen difusa la línea donde empieza mi privacidad. Además el departamento está por donde se le mire fuera de la economía, de la logística de una filósofa: en primer lugar es muy grande, tanto que necesito una muchacha para mantenerlo limpio por todas partes al mismo tiempo o dedicarle más tiempo, lo que me parece absurdo; pero además de que no me alcanza para una muchacha (como le decimos en México al servicio doméstico), no creo en la esclavitud. En segundo lugar está completamente desubicado, en un lugar todo fresa que no tiene nada que ver conmigo, lejos de la UNAM y con un costo de mantenimiento ridículo para pagar cámaras de seguridad, para los vecinos, y un sostenedor de flores en la entrada que cuesta *** pesos, él solito.
No necesito nada de eso, pero tengo todo el espacio y la libertad para disfrutar de lo que no es mío. Es mi casa pero no es mi casa y eso es lo terrorífico. Así como tragedia freudiana.
¿Me quedo a vivir aquí y me voy tres semanas a la playa o busco departamento? ¿Compro ropa interior nueva? ¿Debería de comprarme un bikini? ¿A dónde tengo que ir para arreglar el vidrio roto del balcón? ¿Cuántas llaves de mi casa necesitan de la atención de un plomero? ¿Los plomeros siempre me van a ver la cara? ¿Por qué es tan difícil emplacar el coche? ¿Necesito un dentista? ¿Cómo diablos lograré dejar de fumar y hacer ejercicio? ¿Podré acabar mi tesis sin fumar? ¿Podré acabar mi tesis? ¿Estoy fantaseando con mi tesis o realmente hay una idea? ¿Por qué no tengo novia? ¿Está muy mal que me tarde dos días en recoger la ropa tendida? ¿Debería bañar a mi gato? ¿Algún día me haré fully responsible de mis plantitas? No sé qué quiero al final. No tengo NI PUTA IDEA de qué quiero o de cómo imaginarme en 30 años.
Dejar de fumar hace que me sienta como buscando territorio, oliendo cosas nuevas. (Son los instintos), me digo. Ojalá que los conserve.
No hay nadie que lo atestigue, pero me crecieron las bubs. (Es lo que digo).
12 comentarios:
¿Peter Pan o el Capitán Garfio? insolente inmadurez perpetua o el nostálgico ponerse viejo y recordar "cuando era muchacho..."
Hagas lo que hagas, decidas lo que decidas, hazlo con una sonrisa, a lo Sinatra: My Way. Tu vida, tus reglas ;)
Y recuerda, los pensamientos negativos te hacen pesada y lenta, y el cocodrilo te come (Sorry, ando en plena onda Peterpanesca)
Te mando un abrazo y full buena vibra desde esta esquina del mundo :) Además, se ve que eres gatuna. Y los gatos caen siempre de pie.
Ja! identifiqué totalmente mi situación de hace un par de meses, eso de sentirse como gandul en "tu propia casa" no es nada agradable... Saludos!!
A veces, cuando te leo, me surgen esas ganas de volver a escribir. Meses atrás, venía y leía, sin decir nada. Hoy vine, leí esto, y decidí volver, a donde quiera que eso sea.
Por aquí ando.
Estoy fumándome un cigarro con una sonrisa, Rancilyo. Seré una mujer fea, arrugada y con el cutis deshecho. Ya dejé de sonreír.
Oye, ¿te llamas Rancilyo por los Thundercats?
Ah los Thundercats!!
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Dear Mir: No me siento gandul. Más bien me siento invadida.
Pero no, no es nada agradable.
Saludos!!
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Luisa: Sabes que yo te amo aunque me leas en silencio.
Además creo que tú realmente debes dejar esa mala mañana de arrepentirte de lo que escribes.
Luisa: en lugar de mañana quise decir maña. El lapsus es muy conveniente de todos modos.
Un beso y un abrazo desde acá.
Yo tambien te amo. Me gusta mucho leerte asi a hurtadillas.
yo digo que te compres un bikini y te vayas a la playa ☻
en realidad es Rancilio por la máquina que hace café. Solo que una ex novia algo "galáctica" me aconsejo que usara una "y" en vez de "i" porque era numerológicamente correcto.
eh???
jaja..
Ánimo??
Ay, m encantas..
yo tb m pregunto... x q diablos no tienes novia???
yo m postulo
:P
ja!
tb he vuelto
Veo que has vuelto, me da gusto :)
Abandona TODO.
Ya te dije que es casi lamentable que vivas en otro país, no?
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