29 oct 2010

Necesito a alguien que entienda como yo, antes de que me vuelva una horrible persona.

Necesito encontrarme el cuerpo, los entres y, de camino, bastante de imaginario.

Nunca he sido una persona muy estable, pero empezar a envejecer, de pronto, me hace considerar, con terror, que nada de eso podría arreglarse nunca.

Tengo muchas cosas que decir. No necesito andar con alguien para empezar a tener (inserte aquí); pero nada de lo que tengo (que decir, por ejemplo) encuentra principio, final, orden o pezón a que aferrarse.

Mi situación es equivalente a la de un trailer lleno de pescado fresco, perdido en el desierto a punto de amanecer. This is gonna get ugly.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Decía Jesucristo en el Sermón de la Montaña: "No os cuidéis por el día de mañana, que él cuidará de sí mismo; a cada día con su mal le basta."

Lo mismo digo, germaneta. Además tú de guapa te cargas un resto.

¿Y a poco, según tu experiencia, en el caso de estar emparejada, no se vuelve también la pareja, cárcel, silencio, soledad? ¿No se vuelve tu pareja el mundo y ya pronto se hace una guerra contra ella como si fuera representante de todo lo malo que hay?

Animo, animo. Que yo con ese trailer me armaba un paeyón de miedo, langostinos, almeja y calamares... Sal y pimenta, eso que no falte nunca. La palabra, la bendita palabra.

Salud!

ix dijo...

Pues la idea es que encuentre una pareja que no se vuelva cárcel, silencio y soledad.

Y que sea tan bonita que incluso su cárcel sea cómoda, su silencio sexy y su soledad cruelmente dolorosa.