26 sept 2012

El problema de México 1

Las palabras van muy lentas para lo que sucede. Quiero decir que son naturalmente lentas con respecto a la vida, aunque también van especialmente lentas ahora, en este momento de la vida.

México es un problema enorme ahora. Pesa por todas partes. Sea lo que sea que sea México. Este país incomprensible. Pero es preciso observar el problema que es. Es preciso contenerlo aunque sepamos quienes lo conocemos que es incontenible. Seguir observándolo con atención aunque sea imposible registrarlo tanto como quisiera. México es primero metros a la redonda. La televisión, claro. La casa, la luz, el clima. La ciudad en que se vive. Claro que también es el resto de México. Los norteños parecen más mexicanos que los del DF. Los del DF no tenemos nombre. Los sureños también son más mexicanos que los del DF. Y si hablamos del Estado Mexicano, de lo que necesita para funcionar correctamente, quizá, por justicia, debamos considerar como auténticas comunidades autónomas a las comunidades indígenas del Sureste. Aunque sean más mexicanos que nosotros. ¿Y el resto de las comunidades indígenas del país? ¿No sería eso fragmentar imposiblemente la república? Es posible que no a todas las comunidades les convenga ser autónomas de la república o bien no a todas en este momento. Todas esas comunidades se mantendrían dentro de las fronteras en lo que deciden cuál es su beneficio. De modo tal que la frontera mexicana se redistribuiría. Quedaría una zona de relativa dependencia con toda la frontera con Guatemala y una frontera provisional territorio adentro, incluyendo por ejemplo a Oaxaca. En el norte también existiría una zona independiente de la Constitución, aunque quizá por motivos distintos, y por lo tanto fronteras provisionales territorio adentro. De este modo nos quedaría una República Mexicana más comprensible.

(Ello no quiere decir que el Estado dejaría de tener responsabilidad con los territorios desvinculados. Todo lo contrario, si por algo es seguro que es nuestro deber regresar a un verdadero Estado Constitucional es porque hay que devolverle a los territorios la información que necesitan para ser autónomos y el apoyo que como Estado recaudador de impuestos se les debe. Quizá está bien que la República Mexicana sobreviva, quizá lo correcto sea dividir al país. Si fuera deseable que la República Mexicana, como concepto, sobreviva, entonces yo diría que necesariamente debe hacerlo a condición de dividir el poder en tres ciudades y no sólo en una. México tiene posibilidades bellísimas de convertirse en un conjunto de poleis.)

Una vez que tenemos este nuevo territorio simplificado hay que invertir en él. Para ello es necesario saber los ingresos y los egresos. En caso de que se ignoren, como es justamente el caso, hay que calcular sus probabilidades.


El caso de la recaudación de impuestos es de primera importancia. No todo el dinero público que ingresa proviene de impuestos, pero se trata del ingreso más importante porque (1) es el que sostiene la mayoría de los gastos de gobierno y (2) es el concepto que justifica todas las acciones de éste. Para recaudar mejor los impuestos debemos tener por un lado control real de los contribuyentes, por el otro una salida legal a los ciudadanos que se abstengan de pagar impuestos y en medio una difusión admirable que haga saber la cuenta verdadera, detallada y comprensible del uso del dinero público.

Es decir que en primer lugar debemos tener una estrategia administrativa que facilite pagar impuestos. Tal significa la existencia de una lista verdadera y accesible que contenga los nombres y apellidos, así como información de su dinero, tanto de quienes contribuyen económicamente con el Estado como de los ciudadanos que han declarado contrario a su razón el ejercicio de pagar impuestos, e implica graves riesgos de seguridad política. Que una tecnología implique cierto peligro no es razón, sin embargo, para abandonar la tecnología. Es el caso de la luz, por ejemplo, que puede servir para bombillas o para sillas eléctricas. Lo mismo que la energía atómica, que tanto puede servir para una bomba como para una central nuclear.

Para una ley que proteja a quienes razonablemente elijan no pagar impuestos es necesario tener controles minuciosos y flexibles. Hay que hacerse las preguntas pertinentes, con apertura. ¿Debemos excluir del derecho a no pagar impuestos a Grupo Televisa porque se trata de gente millonaria o porque se trata de un espacio público?  

Y finalmente para recaudar impuestos hay que generar confianza en el contribuyente. Ello necesita de una estrategia de difusión que sea realmente efectiva. Una deficiente estrategia de comunicación generaría más desconfianza, lo cual es opuesto a los objetivos deseables.

Después de ajustar las fronteras y afilar la percepción, entonces viene todo lo de “qué hacer con el dinero”. Y ahí empiezan sin duda los problemas que tienen que ver con tendencias de la verdad. Cierta base política sin embargo es necesaria para los problemas morales, el Estado debe primeramente mantener los espacios públicos en donde se tengan que llevar a cabo esas discusiones morales tanto como ellas lo exijan. Para saber qué hacer es necesario primero escuchar a la población y dar soluciones adecuadas al lugar.

Para todo esto es necesario un ejército de trabajadores y un plan previo.

Conozco este lugar desde mi infancia. Sé de cuando empezaron las muertes. Sé cómo era antes y cuál es la diferencia.

El domingo pasado prendimos la tele. Hacía mucho que no la veía. Es brutal lo que escucho, pero me parece, y este parecer es un shock, que hemos cultivado esto desde que tengo memoria. Me parece que le hemos hecho buena casa al fascismo. Es brutal lo que dicen en la tele pero no me suena desconocido. Lo que dicen, aunque sea brutal, es lo que han dicho siempre. Esa actitud me recuerda, cómo no, a mis maestras de la escuela y a las mamás de mis compañeritos. Dicen en la tele que Twitter es para socializar, no para informar, y conversan acerca de la imagen de Genaro García Luna porque la seguridad «es mucho cuestión de imagen». Canal 40, el domingo pasado en la noche (¿9:00 pm?). La editorial del Reforma (¡la editorial!) el otro día diciendo que quizás un gobierno civil sea incapaz del ocuparse «del problema del narcotráfico». Cosas tremendas que dicen en la tele y en los periódicos y sin embargo no puedo negar que todas estas locuras entran en el contexto al que mis maestras y las mamás de otros niños quisieron meterme siempre, jamás con éxito y eso se lo debo al rigor de mis padres. Lo funesto ha sido notar que he presenciado el desarrollo del discurso increíble que escucho hoy sin darme nunca realmente cuenta de todo lo que podía significar.

¿Estamos realmente entrando de manera formal y seria en una plutocracia militarizada? ¿Dejará el Ejército de estar en las calles por “emergencia”? ¿Unificarán los mandos?

Y no se trata sólo del gobierno o del narcotráfico, se trata también de la vida diaria, de la miel adulterada, de las básculas, de caminar por la derecha o la izquierda, de desconfiar de las personas, de justificar alucinadamente vilezas, de vivir en la paranoia y en el ofuscamiento económico constante. Se trata de poder vivir algún día en este mundo lleno de humanos con un sistema de referencias de precios comprensible, donde el campesino venda sus semillas al precio que le alcance para vivir con los precios que nosotros le vendemos. Se trata de vivir alguna vez comprensiblemente.

Este mundo es mi mente que está como habitación desordenada. O sea que me afecta y que no puedo pensar. Hacen falta palabras, no podría escribir todo lo que pienso, no pienso todo lo que toca mi mente, no me alcanza. Es imposible pensar en vivir aquí o así siempre. El mundo va más rápido, me atropella como un ferrocarril la cabeza. Por eso hay que empezar por los ingredientes básicos: harina, sal, agua, levadura y fuego. Es alucinante, insoportable, triste y siniestro.

2 comentarios:

Gecko dijo...

Es un texto muy largo, lo he intentado leer y no he podido en 2 veces ligeramente distanciadas, he leído algunas cosas y creo que tienes mucha habilidad para escribir, puedo decir plenamente que me agrada leerte. Me gusta más lo cotidiano que lo político, ¿que te ha hecho dejar de escribir? ¿Sigues enferma? Suponía que no, en fin yo vivo en playa todo el tiempo y te puedo decir que es muy hermoso, aunque lo visito 1ª o tal vez 2 veces por año(trabajo a 20m) de ella enclaustrado en un edificio de paredes como 50 cm de gruesas, aunque no te conozco creo como se dice por allí que un cantor o un escritor es una buena noticia porque es un soldado o matón menos, recibe un fuerte abrazo de mi parte un perfecto desconocido que te aprecia por lo que sabe de ti.

ix dijo...

Hola, qué bonito comentario. Qué cariñitos para el corazón que alguien te deje eso en tu blog.

En este momento estoy de viaje fuera de México. Tengo muchas cosas en la cabeza y estoy intentando ponerlas en orden. Necesito tomar distancia para comprender y escribir de verdad. Mientras tanto mi computadora no está conectada a internet y de hecho es difícil para mí encontrar tiempo y un lugar donde conectarme. Y cuando lo hago, lo hago para escribir y leer mails personales de mi familia y amigos. llevo un mes viajando y no me he establecido. Ya quiero hacerlo porque ya tengo cosas que escribir. Sin embargo no estoy segura de que lo que escriba pueda subirlo al blog pronto. Quizá sí o quizá no.

Me estoy tomando un tiempo para escribir mejor. Como tú mismo dices, es difícil entenderme, a pesar de que te gusta cómo escribo. Gracias. Gracias sobre todo por el apoyo y el abrazo. Recibe uno de vuelta, por lo que sé de ti.