29 mar 2014

si a entonces b o de los condicionales éticos reducidos a proposiciones simples que publico porque soy valiente

No hay más que hacer las cosas con honestidad y sólo nos puede dar vergüenza lo que fue cobardía. Porque la verdad no existe. Por eso no podemos saber con certeza que hacemos las cosas bien. Podemos hacerlas mal. Por eso hay que ser honestos. Sólo así podemos usar los resultados de nuestras acciones para pensar con inteligencia cómo hacerlo mejor. Hace falta voluntad para querer hacer mejor las cosas, auténtica voluntad. Y pareciera que hace falta voluntad también para ser honestos pero por el otro lado también parece que con la honestidad precisamente y sólo con la honestidad viene lo que llamamos voluntad. La mentira es una cuestión complicada. En todo caso, si hago las cosas con honestidad, sólo me puede avergonzar después, en caso de haberme equivocado, lo que fue cobardía. Cobardía de no poner a prueba lo que pienso, de no darme cuenta de lo que pienso o de interpretar toda mi vida un guión que además ha sido dictado por los más mediocres y a su vez cobardes editores. Eso sí da pena.

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