25 sept 2015

Cosas muy raras. Dormí mucho, primero dormí de la una de la tarde a la una de la mañana, luego leí un capítulo y me volví a dormir; no sé, de dos, tres de la mañana (me desperté a la 1:30 am) hasta las 9 de la mañana. Tuve un encadenamiento de sueños muy extraño y lo más extraño es que los recuerdo todos. Aunque estoy a punto de olvidarlos, están en el umbral, sería imposible describir todo lo que difusamente recuerdo, lo recuerdo en imágenes, lo recuerdo con el corazón, mucho ya lo he olvidado. Lo recuerdo todo y me llama la atención, pero es un recordar muy raro.

La primera etapa, las primeras doce horas tuve un sueño que, según noté cuando me desperté, fue el mismo. Pero no fue exactamente el mismo. En el primer sueño me iban a fusilar unos militares. Pero los militares me querían o me tenían cariño y me habían dado bien las instrucciones de dónde pararme. Recuerdo que al momento de pararme delante de la pared dudé de seguir exactamente sus instrucciones. Pude haberme puesto un paso más a la izquierda o a la derecha. Y recuerdo la mirada encima de mí de uno de ellos y que acabé poniéndome en la pared exactamente dónde él me dijo aunque de manera muy forzada porque me detuve en seco, mis intenciones iniciales habían sido acomodarme un poquito en otro lado. Y miré al frente y dispararon. Dispararon muy cerca, apenas a dos metros o menos de distancia. Dispararon con un fusil que parecía una basuka, con un hoyo por donde salían las balas como de 10 cm de diámetro. Estábamos en un cuarto. Un poco la pared donde yo estaba era un pizarrón pero no lo era exactamente, era como una pared cascajo gris donde alguien había hecho garabatos con algo afilado. Los garabatos se veían más blancos que la pared, pero no pude leer nada. Había muchos militares. Detrás de los militares había mucha gente. Los militares estaban sentados o parados detrás un escritorio y desde ahí dispararon. A mi derecha la pared era toda de vidrio y se podía ver afuera un jardín muy hermoso y tranquilo, creo que tenía un estanque. Estoy segura de que tenía un árbol. El disparo pegó justo a mi izquierda, a la altura del hombro. De eso se trataba: podía morir o vivir. Nadie ajustó la basuka después de que yo me paré frente a la pared, la basuka ya estaba apuntada. Entonces me retiré.

Luego tuve siete u ocho sueños que fueron casi el mismo, aunque todas fueron historias diferentes. La estructura era la misma: en todos los sueños tenía que escapar de un peligro.

En el último sueño estaba caminando por la avenida al lado de mi casa en México, por Periférico, y corría y se me salían las cosas que traía en la mochila sobre la calle en curva. Y tenía que recogerlas pero podía venir un coche y atropellarme. Según yo sólo se me había caído una cosa, pero después de recogerla veía otras. Estaba el afinador manual que uso para apretar el tabaco de mis cigarros. Estaba el marcador de gel amarillo. Todas cosas que tengo aquí en Argentina y que allá no tenía exactamente ésas. Le pedí a Fernanda que se fijara si venía coche, pero como estaba enojada porque teníamos prisa me dijo que no, entonces yo guardaba las cosas con prisa y unas llaves se me caían por un hoyo que había en la calle hasta la calle de abajo que pasaba por un túnel y cuando caían se estrellaban y salían todas las llaves volando hacia diferentes lugares. Ya no soñé que bajaba a recogerlas, ahí acabó el sueño.

En la siguiente serie de sueños, de 3 a 9 am, soñé con una nota que se había publicado en Facebook. Creo que era ecológica, algo sin mucha importancia, la venta de una casa que había sido un fraude o algo así. Y la nota se repetía en todos los sueños. Podría decir que en todo ese tiempo soñé con la misma nota publicada y republicada en medios distintos. En un momento nos detuvimos en la carretera y yo caminé a una tienda a comprar algo, un chocolate o agua, no recuerdo, y en la tienda vendían la ética de Nicómaco, que era justo el libro que yo necesitaba, y lo compraba, pero me vendieron otro libro y me di cuenta después y regresé y me lo cambiaron y la esposa del tipo que atendía la tienda me pidió que anotara una dirección y había una niña que preguntaba por qué mientras yo anotaba la dirección y la esposa le contestaba “porque así es el exilio”; pero todos ahí sabíamos de la nota de Facebook sobre la casa que había sido un fraude. De un sueño a otro (no los recuerdo) la nota de Facebook estaba presente. Incluso me metía a otros Facebooks y hablaban de lo mismo y gran parte de mis sueños fueron navegaciones en internet donde pasara lo que pasara, la nota verde siempre aparecía.

No recuerdo la nota.

Lo más raro de todo fue el sueño que tuve en medio. En la primera parte tuve una repetición de sueños y en la última también, pero en medio soñé algo que no tiene nada que ver con los sueños repetidos. Soñé que estaba acostada en la cama donde estaba acostada, que era exactamente la hora que era y que Fer estaba dormida a mi lado del lado y la posición en que estaba dormida. Y pusieron un ruido que era como el ruido de un refrigerador abierto pero a mucho volumen, un ruido sordo y repetitivo, ensordecedor, como el ruido blanco de una televisión sin señal. Yo me asusté y pensé que alguien había puesto ese sonido para que no se escuchara lo que iba a suceder. Me levanté de la cama, agarré algo para defenderme, pero no podía ver nada, no podía abrir los ojos. Me esforzaba pero no podía abrir los ojos. Mi plan era esconderme y esperar a quien estuviera por entrar al cuarto, pero como no podía ver nada salí a la escalera e hice ruido. Y sí había alguien en la escalera: un niño. Dejé el “arma” a un lado y agarré al niño por los brazos, enojada, y le pregunté cómo había entrado y quién era. Luego estaba con el niño en la cocina y seguía preguntándole quién era. Y cuando Fer iba a bajar para ver qué estaba sucediendo, el niño se desvaneció. No puedo decir si era niño o niña o blanco o negro, era sólo una sombra del tamaño de un niño. No era ni amigable ni agresivo. Fue un sueño bastante creepy.

Es increíble porque cuando me desperté me parecía que recordaba todos los sueños, como si hubiera estado realmente despierta todo ese rato. Y me llamó la atención la repetición de sueños y el sueño ominoso que tuve en medio.

Quise escribirlo apenas me levanté (son las 9:40), pero no puedo transmitir todo lo que era importante transmitir, sólo cosa firmes y secas y que parecen aisladas.

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