15 dic 2015

rápidas opiniones sobre "Sierra Tarahumara: campos de exterminio para migrantes", Proceso, 14 de diciembre de 2015

Campos clandestinos de detención en México. No estábamos esperando que llegaran con sus Falcons verdes, ¿verdad? Los hubo en la Alemania nazi. Los hubo en Argentina y Chile durante las dictaduras. ¡Los habíamos tenido antes en México! Y era un rumor que existían ahora. // Ahora tenemos una nota.

http://www.proceso.com.mx/?p=423482

Además de otras diferencias entre regímenes, como si hay o no una cúpula militar al mando y sobre si hay o no una oposición política sobre la cual se ejerza la represión, diferencias quizá menores o de otra importancia, ESTABA hasta ahora la cuestion del poder concentracionario.

Aunque había rumores, oficialmente hasta ahora no se manejaba que lo que sucede en México tuviera centros de reclusión como fue la ESMA en Argentina, y otros (500 en Argentina, otros en Chile), y los campos de concentración nazis. Ello hacía una diferencia al momento de calificar como Estado terrorista al Estado Méxicano.

Una argentina, que estuvo detenida en la ESMA durante los 70, exiliada en México, llegó a decir que aunque estuviéramos hablando de dimensiones más pequeñas, era urgente revisar exactamente de qué estábamos hablando y encarar el asunto porque, aunque fueran otras dimensiones, evidentemente aquí estaban sucediendo desapariciones también.

Aunque existía el rumor de que no era así y hasta había videos colgados en internet, la idea que se maneja es que a los desaparecidos los matan poco después.

No hace más de una semana que Aristegui publicó una entrevista hecha a Consuelo Morales que en una de sus partes dice que el proceso completo dura 4 horas, y por un momento no se entiende si se habla de la disolución de cuerpos en ácido o todo el proceso.

http://aristeguinoticias.com/1112/mexico/quien-es-esa-monja-que-no-es-ni-abogada-y-esta-revisando-expedientes/

A ello se suma una notable banalización de la tortura, donde se le llama tortura a un espectro muy amplio de cosas. Tenemos por ejemplo el caso de Mireles, donde la acusación de tortura levantada por los activistas que lo estaban defendiendo se refería a un golpe en la cabeza mientras iba en la patrulla y que no le dieran insulina en reclusión.

Todo bien, evidentemente los policías no pueden golpearte la cabeza y privarte de tus medicinas.

También Consuelo Morales hablaba de tortura refiriéndose, quizá, a represión en la calle.

Pero también, cuando hablamos de tortura, hablamos de que cortan gente en cachitos viva.

So... Ni hablar de la sarta de comentarios contradictorios que escuchamos sobre el caso Narvarte.

Aquí "tortura" quién sabe a qué se refiera.

Sumado a todo ello siento que cuando se habla de desapariciones, parece que lo más grave es que la familia no pueda hacer un duelo porque se queda con la incertidumbre toda la vida. Eso se dice y se repite. Y es cierto que sucede. Pero lo fundamental detrás del concepto de "desaparecido" es la idea de tortura, o por lo menos así me lo parece a mí. Por eso desaparecen los cuerpos.

Es cierto que no desaparecen todos y que dejan las ventanas altas abiertas y que los vecinos saben pero no saben bien pero sí se lo imaginan: todo eso es cierto, la indeterminación, la ambigüedad sobre la que se mueve el conocimiento, la debilidad de certeza, todo eso es esa falta de control que el terrorismo de Estado produce como uno de sus productos principales.

Terror y conocimiento no van juntos.

Por eso resulta llamativo que tantos columnistas apelen a que no conocemos bien de qué se trata y que entonces nos callemos.

Finalmente otro de los apuntes que rescato esta tarde sobre la noticia de Proceso, que según yo es LA PRIMERA que habla de campos clandestinos de detención, concepto que no es muy familiar para los mexicanos, es el hecho de que de por sí las cárceles oficiales que tiene el Estado México son, de por sí, bastante clandestinas.

Y que en México esa diferencia entre clandestino y no clandestino está más borrada que en países como Alemania y el cono sur.

Es que no hace falta llegar a una cárcel clandestina para que te torturen y exploten. Se sabe de la explotación sexual, de la sobrepoblación, que no pueden dormir porque no hay espacio, que te golpean y te matan y dicen que te suicidaste y hay motines falsos donde matan a varios al mismo tiempo y dicen que fue en la revuelta, se sabe que te obligan a tomar drogas con la comida o que te dan comida que hace daño, que hay mucha gente que está ahi y no les han hecho un juicio y no avanza su caso, que hay gente que está ahí y nunca ha tenido un traductor.

Y todo eso complica la explicación de por qué que te mantengan detenido en un lugar clandestino es muy grave.

Fundamentalmente es grave porque es entonces cuando la tortura puede ejercerse de manera brutal y sistemática.

Eso es lo que nos están diciendo con esta nota que sucede en México: SÍ HAY campos clandestinos de detención.

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