26 may 2017

Tenía psicoanálisis a la 1. No pude ir. Primero no podía salir de mi casa. Después pude salir de mi casa, salí a la calle y me regresé. Di 10 ó 15 pasos o 5 y me regrese. Ya me había pasado otras veces que sentía que no podía salir, dos veces especialmente en que me puse a romper cosas y al final fui. Más veces en que no rompí cosas y al final fui. Nunca me había regresado de la calle, por lo menos no para ir a psicoanálisis. Sí me he regresado de la calle en otras ocasiones, antes.

No dormí.

El jueves comí una torta y dos panuchos. No quería comer eso pero eso era lo que había.
El miércoles comí unas enchiladas en Sanborns saliendo de psicoanálisis. No quería comer en Sanborns pero era eso lo que había, y estaban asquerosas.
El martes comí una salchicha. En la noche.
El lunes saliendo de psicoanálisis comí en el Péndulo. Un platito miserable de pollo con puré de papas que salió carísimo pero estaba bueno.
El domingo en la noche me hice un espaguetti, pero no pude comérmelo.

Me sentía desnuda en la calle, por eso me regresé. Ya me sentía desnuda antes de salir, por eso me quité los pantalones que me había puesto y me puse los más gruesos que tengo. Y me cambié la blusa que estaba muy escotada por una playera negra. Entonces me sentía muy poco arreglada, demasiado poco arreglada para salir, demasiado arreglada para salir.

Tengo una lista de cosas que no andan ni pa'trás ni pa delante. Quizá, si tengo ganas, la escribo. No lo creo.

No hay comentarios.: