Tener depresión es como tener bajas las baterías. Y tú tienes una máquina que manejas, que es tu cuerpo, pero poco a poco tiene que ir bajando switchs por la falta de energía: la memoria se va perdiendo, con la inteligencia, las capacidades y algunos sentidos. Como el sentido de realidad. Y tienes que sacar esa máquina adelante. Al principio parece obvio que es la falta de relaciones personales sanas, que no me escuchen ni me den un lugar respetuoso, digno, lo que provocó todo esto. Y que lo hay que hacer, parece, es volver a un lugar donde te escuchen. Pero luego sucede que no. Que estás sola. Absolutamente sola. Tú misma no sabías que podías perder hasta la memoria, y por supuesto los demás no lo entienden. No tienen la menor idea. Pero saben una cosa: que no quieren más estrés en sus vidas. Y estás sola.
La cosa es que las baterías no suben. La voz de mi deseo se escucha como una radio con pilas bajas, como si alargara la voz y bajara de tonos graves a agudos y no pudiera acabar de decir. Agarro a mi corazón y le doy golpecitos a ver si reacciona pero ya no se entiende nada.
So, si eres una persona de esas muy fuertes, valientes y sobre todo alegre, que hay que ser tremendamente optimista, quizá puedas juntar un poco de energía y dar un salto. Conseguir un trabajo. Salir de casa. Comer. No todos los días. Pero no puedes esperar que esa persona consiga encarrilarse otra vez en la vida sin proporcionarle la energía de repuesto que le hace falta. Si todo sigue igual, si nunca hay nadie, realmente, si no hay un otro, jamás, con quien rebotar palabras e ideas, es cosa de tiempo para que el esfuerzo no de más.
Creo que mi soledad es una soledad radical. Creo que no puedo hacer nada para evitarlo. Creo, cuando hay alguien frente a mí que me quiere, que hay una distancia enorme entre su cabeza y la mía. Y que si no me hubiera pasado lo que me pasó, que fue un combo, nunca hubiera podido resolverlo pero hubiera podido llevarlo. No le veo solución. Estoy aquí, aquí estoy. CON LA DEPRESIÓN, o sea sin baterías. En blanco, no sé qué hacer.
Creo que la idea era "consigues un trabajo y todo vuelve a como antes". That's the thing.
Hay algo respecto a la "normalidad" que no tengo y que necesito volver a generar dentro de mí. Más específicamente: mi imaginario está muy lúgubre y espinoso y necesito volver a generar unas almohaditas en mi imaginario. Es muy fácil generar un imaginario. Se necesita sólo convivencia. Pero eso es lo que en tres años de crisis aguda no he tenido. La gente, mis propios padres, no saben convivir conmigo. Es como si adentro mío yo estuviera muy muy lejos de aquí, en otra galaxia.
Es una cuestión que tiene mucho que ver con la sociedad en que vivimos y con el momento que esa sociedad vive: el tipo que sale en esta nota pidió ayuda y nadie lo ayudó. Yo me pregunto: ¿tons cómo saben que pidió ayuda?
Todos aprendemos a usar máscara. Es algo que nos sucede a todos. Pero no, no es de eso de lo que hablo. Es cosa de que te encierren un día en un cuarto, te droguen y hagan lo que quieran contigo para despertar y nomás no volver a encontrar la puta manera de vestirse para salir al mundo. Nadie lo dimensiona. Porque se sale de control. Porque es el cuerpo. Porque no te das cuenta de cómo aprietas los dedos de los pies cuando lo cuentas. VA MÁS ALLÁ está actuando en tu cuerpo y no te das cuenta.
Sea lo que sea la ayuda, is not comming.
Mira, esto es Líbano.
Qué ganas de entrarle a los trancazos.
Necesito algo para golpear y patear pero necesito que intente devolverme las patadas y los golpes.
Siento que a donde vaya voy a tener que soportar vivir bajo el odio de alguien más. En mi nuevo trabajo hubo una chica que me hizo la vida imposible. Se reía de lo que decía y me ponía de ejemplo de gente que no sabe lo que hace
Era la misma chica que cuando querían que le corrigiera el estilo a una página web y no jalaba internet, me sugirió que lo hiciera en Word. Pero me dijo: "¿QUE NO PUEDES hacerlo en Word?" ...Como si lo que a mí me ocurría era que no quisiera hacerlo.
Nunca le hice nada. No hice nada malo. Ni siquiera torcí el gesto, estuve siempre muy tranquila todo este tiempo tratando de llevar el tema, porque ella es más chica que yo. Hasta que me rompí y no pude volver más.
P e o p l e h a t e m e.
Basta que uno te odie. No todos, por supuesto. El problema no es pasar de ellos, el problema es que hay trama de por medio. A mí me hubiera parecido absurdo. Ya de entrada me parece absurdo odiar a alguien que no conoces. Todavía más absurdo PLANEAR ALGO para hacerle daño.
Pero sí sucede.
¿El tipo que me violó? Me odiaba, y no me di cuenta.
¿Hártate de mí? También me odiaba y tampoco me di cuenta.
Se toman todo tipo de libertades. Como inventar cosas que otros se creen y dejan de hablarme.
En esta cosa de no estar segura de lo que me pasa, y de tener muchas paranoias que no son reales, yo llegué a manejarlo a análisis como si fuera eso: producto de mi imaginación.
It happens. It fucking happens.
Llegué a análisis a tratar esto como una de mis paranoias, pero es real: en mi vida se repiten patrones de gente a que le encanta que me vaya mal.
Si yo sé que hay "amigos", gente cercana a mí, que incluso realmente me quiere, que en el fondo sí les alegra algo que me haya ido mal.
Y voy a decir por qué, tal cual se lo dije a mi analista hace dos años y 6 meses: porque creen que tengo un ego muy grande y que es moralmente bueno que alguien o algo me lo baje.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario