No sé si sea buena o mala idea, el caso es que estoy especialmente enganchada leyendo blogs de desconocidos. Soy capaz de pasarme una o dos horas leyendo a una publicista de Mérida, o a una estudiante de filosofía de mi facultad a la que jamás he conocido. Entro, los veo, me rio, le enseño alguna fotografía a mi novia, acabo recordándolos involuntariamente antes de dormir o a punto de abordar el metrobús, los linkeo en mi blog, vuelvo a entrar un mes después, y a veces los visito con más frecuencia que a mis propios conocidos.
Por una parte no me parece raro: es estadísticamente más probable encontrar mayor número de blogs interesantes entre las personas que desconozco que entre las que conozco. De otra parte, por supuesto, como que se me escapa el tufillo del vouyerismo.
Dado que he reconocido esta habilidad mía, me dio por navegar en blogs ajenos dando click en «siguiente blog», en la barra superior que se encuentra en la mayoría de los blogs, gracias a lo cual un día di con uno porno que sólo me dejó ver unas cuantas fotografías y que inmediatamente apagó mi computadora para siempre, lo que me mantuvo algunos meses alejada tanto de blog desconocidos, como de los conocidos y del mío propio.
Buscar blogs por Google es una técnica que no suele llevar a ninguna parte. Así que dediqué algún tiempo, luego de recuperar mi computadora, a navegar gracias a la lista de contactos de conocidos, lo que en su mayoría me ha llevado ha conocer blogs hasta entonces desconocidos de gente que realmente sí conozco. Interesante pero no demasiado. En el resto de los casos casi siempre acabo dando vueltas por los mismos lugares.
En todo caso empecé a crear una lista de blogs desconocidos que me gustaban, y en tardes de sábado que no tengo nada que hacer, me hago un café y empiezo un periplo que en sus extremos se puede justificar como de interés filosófico, exactamente el mismo interés que me hace investigar en qué fecha se contruyo la alameda de Santa María de la Ribera, y cosas por el estilo. Porfiriato, por cierto.
El jueves en la noche, es decir: a lo que nos cruje (¿truje?), investigaba yo en google si era posible tomar tonopan con alcohol y si además me quitaría los cólicos. En la lista de resultados leí una frase que decía "...he descubierto que el tonopan quita el sueño, no es recomendable tomarlo si uno está cansado..." etc. Hice click. Resultó ser, sin que me lo hubiera propuesto, el blog verde de una chica peruana. Como hallazgos por el estilo no son comunes, decidí guardar su dirección y continuar mi investigación tonopanesca, que no me llevó a ningún lado.
Lo que me sucedió hoy me recuerda un capítulo de Rayuela en donde Traveler tiene siempre, o tuvo en algún momento, la intención de encontrar coincidencias entre sus sueños y los de Talita. Le parecía insoportable creer que aunque durmieran con las cabezas juntas tuvieran sueños tan solipsistas. Algo parecido me pasa, al navegar en blogs tengo siempre la esperanza de acabar, luego de un insospechado camino, por el lado contrario de mi lista de contactos o bien en algún otro blog ya conocido.
Pues bien, hoy volví al blog de la chica peruana, y terminé por el lado contrario de mi lista de contactos. Cuando menos lo esperaba, ahí estaba el link del blog de la chica de filosofía de mi facultad a quien nunca he conocido. De Perú pasé a Madrid, regresé a Perú, pasé por Miami, andaba por los distritos federales y plop: traveler.
Por una parte no me parece raro: es estadísticamente más probable encontrar mayor número de blogs interesantes entre las personas que desconozco que entre las que conozco. De otra parte, por supuesto, como que se me escapa el tufillo del vouyerismo.
Dado que he reconocido esta habilidad mía, me dio por navegar en blogs ajenos dando click en «siguiente blog», en la barra superior que se encuentra en la mayoría de los blogs, gracias a lo cual un día di con uno porno que sólo me dejó ver unas cuantas fotografías y que inmediatamente apagó mi computadora para siempre, lo que me mantuvo algunos meses alejada tanto de blog desconocidos, como de los conocidos y del mío propio.
Buscar blogs por Google es una técnica que no suele llevar a ninguna parte. Así que dediqué algún tiempo, luego de recuperar mi computadora, a navegar gracias a la lista de contactos de conocidos, lo que en su mayoría me ha llevado ha conocer blogs hasta entonces desconocidos de gente que realmente sí conozco. Interesante pero no demasiado. En el resto de los casos casi siempre acabo dando vueltas por los mismos lugares.
En todo caso empecé a crear una lista de blogs desconocidos que me gustaban, y en tardes de sábado que no tengo nada que hacer, me hago un café y empiezo un periplo que en sus extremos se puede justificar como de interés filosófico, exactamente el mismo interés que me hace investigar en qué fecha se contruyo la alameda de Santa María de la Ribera, y cosas por el estilo. Porfiriato, por cierto.
El jueves en la noche, es decir: a lo que nos cruje (¿truje?), investigaba yo en google si era posible tomar tonopan con alcohol y si además me quitaría los cólicos. En la lista de resultados leí una frase que decía "...he descubierto que el tonopan quita el sueño, no es recomendable tomarlo si uno está cansado..." etc. Hice click. Resultó ser, sin que me lo hubiera propuesto, el blog verde de una chica peruana. Como hallazgos por el estilo no son comunes, decidí guardar su dirección y continuar mi investigación tonopanesca, que no me llevó a ningún lado.
Lo que me sucedió hoy me recuerda un capítulo de Rayuela en donde Traveler tiene siempre, o tuvo en algún momento, la intención de encontrar coincidencias entre sus sueños y los de Talita. Le parecía insoportable creer que aunque durmieran con las cabezas juntas tuvieran sueños tan solipsistas. Algo parecido me pasa, al navegar en blogs tengo siempre la esperanza de acabar, luego de un insospechado camino, por el lado contrario de mi lista de contactos o bien en algún otro blog ya conocido.
Pues bien, hoy volví al blog de la chica peruana, y terminé por el lado contrario de mi lista de contactos. Cuando menos lo esperaba, ahí estaba el link del blog de la chica de filosofía de mi facultad a quien nunca he conocido. De Perú pasé a Madrid, regresé a Perú, pasé por Miami, andaba por los distritos federales y plop: traveler.
2 comentarios:
pues a mí me parece muy chingón: todo un periplo en autostop desde la comodidad del caféhechoencasa.
me rolas el link de perú?
ok ok, estaba en mis narices
Publicar un comentario