29 jun 2010

Maese

Hoy el portero de mi edificio me gritó «¡Te amo!». Era media tarde, venía regresando de la oficina. Llamé al elevador, que estaba en el piso, y mientras le pregunté cómo iba el partido. Me dijo que iba ganando España. Esperé a que me dijera por cuánto, pero como no parecía que fuera a decir más se lo pregunté. «Por uno».

El elevador ya se había abierto. Le pregunté a quién le iba él. Me dijo

--Le iba a Portugal.

Le contesté:

--Ah no, le sigues yendo.

Me metí al elevador, se cerraron las puertas y apenas iba pensando en el 1-0 cuando escuché, en voz alta, por todo el cubo del, etcétera:

«¡Te amo, Ale!»

True stories brought to you by ix. al menos alguien sabe decirlo.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Y no se enamoro de él?

Un "te amo" tan espontáneo, directo, nervioso, guardado, apenado,... ¿apoco no es el "te amo" más sincero que pueda existir?

ix dijo...

Un poco, sí.

Anónimo dijo...

Ya somos dos. Yo, desde hace un rato. Anónima y un poco imposiblemente.
Yo también quiero un ejemplar del Playboy Portugal. Sólo la portada: presiento que es lo que vale la pena.

ix dijo...

Anónimos que juegan con tus sentimientos.

Anónimo dijo...

¡Perdóname! No era mi intención jugar con nada; es que, en definitiva, no puedo postear no-anónimamente. Sé lo inútil de que te digan "soy tu admirador secreto".
Sólo, y de antemano disculpándome de nuevo, te puedo decir que a través de TODO lo que escribes te haces más y más fascinante, adorable, deseable a mis ojos y seguramente a los de muchos(as) más. Así que no desesperes; todo sirve, tanto para fuera como para dentro.
Ah, cómo me habría gustado intentar galopar esos caballos salvajes.
Besos.

ix dijo...

No me hable de caballos y de sexo al mismo tiempo, por favor.

Saludos