Todo igual. Casi.
Todo mejor, todo peor. Hay y no hay. Hay ganas de hacer cosas, hay ideas que son como renacuajos sobrevivientes de una lucha pesadísima en donde tantas cosas queridas, afortunadamente materiales, murieron. Algunas injustamente, mis tuits y varios textos; otras tontamente como todas las neuronas que murieron cuando me caí de la bicicleta (un minuto de silencio), heroicamente como las que caen cuando me como un papelito en pos de la investigación filosófica del comportamiento de la razón y la percepción, educadamente como las que callan cuando tomo el antidepresivo, sonrientes como cuando me fumo un gallo, en el cumplimiento de su deber cuando me levanto temprano, resignadas como el número cotidiano de caídos cuando prendo un cigarro y otras más, seguro las que duelen tanto la cabeza, de ejercicio excesivo. Las pongo a hacer demasiadas abdominales.
Y a pesar de todo lo que ha muerto, renunciado o callado, mi problema no es la falta. O más precisamente, sí la falta, pero la falta de dónde poner todo lo que sí hay.
¿Y si ya no hay después?
Me duelen tanto las cosas que va a llegar un día en que sea imposible que pueda empezar una relación.
Me duele todo, lo más absurdo.
Pero llegará el día en que me vuelvan a decir que no, aunque sea que no hay Camel, y sabré yo qué pasa en el mundo cuando dentro de mí no sé si llorar o mandar todo a la verga. Fuck off son mis palabras más recurrentes. Es un puto ir y venir. No quiero volver a decirlas.
Todo lo que puedo querer, que es mucho, es lo que me duele.
Cada vez duele menos. Y todo pierde sentido. Me lo he de haber ganado todo en algún momento y el resto de la vida no es más que guardar la proporción.
13 comentarios:
Me gusta que escribas menos. Así me da tiempo de leerte con más calma. Como que somos un cerebro, creo. Tú eres mi parte femenina y se entiende que soy yo de ti. Estoy en lo mismo.
¿Por qué la palabra freír lleva acento?
Según yo hablaste de ti o de cualquiera (a mí cada vez me duele más). Creo que me quedé en que te cortaste el cabello y querías que volviera a crecer. Si es así, mucha suerte, o crecimiento.
brindo a la distancia por las que murieron sonrientes, brindo y sonrío [y aunque seguro no tengo cosa que aportar, pienso en ése, tu dolor]
un abrazo?
Sepan que los leí a cada quién en su momento, que los quiero a todos y que sonreí con todos excepto:
Porque pronunciamos freír y no freir.
Sí, ya sé que no te saqué una sonrisa: perdón.
Ahora, pasando al tema de freír: ¿no va eso contra las reglas ortográficas?, ¿deberíamos, si queremos obedecer a las reglas, de pronunciar freir?
¿por qué son así, gente?
Las reglas están hechas para ayudarnos a regular nuestras costumbres, no para cambiar nuestras costumbres. Se hacen a partir de la pronunciación, no la pronunciación a partir de las reglas. Sería idiota empezar a pronunciar diferente por seguir una regla.
Además te equivocas: freír con tilde está bien escrito. Si crees que no está bien escrito, explícate, porque no te entiendo.
Si queremos obedecer las reglas, debemos subordinar las reglas a nuestra costumbre, en este caso a nuestra pronunciación.
Y si queremos obedecer las reglas, debemos considerar las excepciones. Excepciones ilógicas a veces.
Las reglas matemáticas, por ejemplo, que son más estrictas, están definidas desde el principio por otro lenguaje. Eso las hace reglas de segundo grado.
Si tú quieres aplicar características de reglas de segundo grado a un reglamento de primer grado, no va a funcionar. Ni en teoría ni en práctica. Y no vas a encontrar explicaciones, porque estás mal parado desde el principio.
¿Por qué? Porque lenguajes primarios como el español, el inglés y el latín no tienen puntos absolutos de referencia. Si los tuvieran no existiría la razón.
De modo que si te hacemos caso, oh anónimo brillante, no tendríamos inteligencia para hacerte caso.
Entonces, una vez más, entendemos, recordamos y exponemos, que somos idiotas.
-eso ya lo sabíamos - dirán
-pero viven como si no - contestaría.
¿"Subordinar las reglas a nuestra pronunciación"? Claro, ¿dónde me apunto?
¿"No existiría la razón"?, ¿"no tendríamos inteligencia"? Oh, ao brillante, hablemos de lo que sabemos, no de lo creemos, por favor.
¿Por qué somos así? No lo sé, y apuesto que tú tampoco.
Saludos Ix.
Eso lo sé, no lo creo.
Corrección: eso lo sé, además de creerlo. Porque todo lo que sabemos, además lo creemos. Así que sería imposible dejar de hablar de lo que creemos para hablar de lo que sabemos.
Además tienes que entender, anónimo, por muy dura que tengas la cabeza, que yo no dije que "fueran" idiotas, en plural. Para mí el único idiota aquí eres tú.
ix va con minúscula. Idiota.
Y al final nunca supimos por qué freír le generaba tanto conflicto al anónimo ése.
:(
Está bien, lo digas o no lo digas, somos idiotas. Eso no cambiará porque tú o yo lo digamos, o lo dejemos de decir.
¿"Todo lo que sabemos, además lo creemos"? ¿De verdad?
Pf, te recomendaría que no escribieras enojada o cansada pues escribes incoherencias e insultitos. Lo haría, pero seguramente te molestarías y tratarías de regañarme. Así es que mejor no ahondo en este tema.
Saludos ix (ojo: ya no puse mayúscula para que no te enojes).
Que pena que no profundicen... pero bueno. El que sabe, cree. De eso no hay duda: y el que cree, sabe también. No vale la pena hacer diferencias epistemológicas en eso. Quien está seguro de una Verdad, está arrodillada ante ella. (Y esto que puede parecer una Verdad, no lo es, o no lo pretende... es simplemente un extraño caso de metalenguaje político llamado razón pero que no tiene nada que ver con la Verdad).
Oiga, doña ix, y de verdad tomar ácidos ayuda a razonar. ¡Perrrrrrmítame que lo dude!
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