11 jul 2011

5:30 pm, al final es como en los programas de manualidades de niños

Ajá, justamente, quizás no encuentro trabajo porque me creo una virtuosa persiguiendo el significante. Y pues muy en parte no, porque hay una brillantísima elaboración detrás de "persiguiendo el significante" y una pequeña ironía en ser virtuosa de algo tan inútil, y claro, sí, de la otra parte sí: me creo mucho y por eso no encuentro trabajo.

(suspiro)

Creerme mucho es lo de menos. No me creo nada al mismo tiempo. El tamaño de mi ego es la distancia con el mundo. Mi ego es lo de menos. Me gustaría hacer algo y que algo funcionara. Me acosa la idea de que hacemos cosas que nos fatigan y que por lo tanto son estratégicamente favorables para el "bando contrario", y por supuesto me acosa también la estupidez de decirlo así y de que así sea. O sea, quizás no he entendido nada. Seriamente. Pero igual me gustaría hacer algo que funcionara, no que me cansara.

Además estoy segura de que tengo que arreglar mi cuarto, ir al super en alguna parte de la vida y conseguir un trabajo con el que, sea el que sea, tendré que dejar de quejarme, alguna vez. Lo sé. Me gusta y me detiene ver que hay tantas opciones. Podría llegar el momento en que tenga que renunciar a todas las expectativas de mi vida pelando papas en el sótano de un barco. El mundo me desborda. Me desborda también todo lo que puedo y no he podido escribir.

Al final es como en los programas de manualidades de niños: extendemos el hilo sobre la mesa, lo tomamos con nuestros dedos en movimiento de pinza y con las tijeras de punta redonda lo cortamos una vez. Luego, dependiendo de lo que quieras al final, lo cortas otra vez. Just like Aristotle said.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Quiero hacer manualidades contigo.

ix dijo...

Vamos a poner un taller.

Tuttistófeles dijo...

...quieres atarme, amordazarme, mecanizarme, mimetizarme, anularme; que no me enfile en tu teatro caduco te enfada irracionalmente; te conmociona que no acepte el glamuroso halo dorado que me hará tu marioneta; no confrontas que soy diferente, me nombras mediocre y me apellidas desperdicio; haces uso de todos tus argumentos hirientes para reclutarme; empeñas tu energía en destrozarme para que acuda a ti buscando la verdad...

Sólo puedo decirte que te comprendo y que aplaudo la existencia de seres como tú, qué bonita mente, gracias por tocarme con tus letras.

ix dijo...

Gracias por lo de qué bonita mente, Tuttistófeles. Qué bonita tú, también.