No puedo dormir. Me siento enferma. Sudo frío. Tiemblo poquito constantemente y puedo temblar más de a ratos. Si me pongo una playera me da frío, si me pongo una sudadera me da calor, si me destapo me da frío. Sudo mucho. Estoy mareada y caliente de la piel.
A veces pierdo el ritmo de la respiración, me atraganto de aire, se vuelve conciente, tengo que inhalar y exhalar un rato conscientemente.
Me canso y pierdo la respiración muy rápido. Si barro, por ejemplo. Sólo en estos momentos. El resto del tiempo ando en bici, también por ejemplo.
Empezó hace un año. Al principio creí que era una infección en el estómago. Fue días después de raparme el pelo. No pude dormir en más de dos noches. Si me acostaba, me daban náuseas. Me sentía como un garrafón de agua medio lleno volteándose. Entonces vivía con Glen. Vomité la primera noche que no pude dormir, luego fue así otras tres veces, sin vómitos. Me levantaba pálida. No quería. Era justamente la semana que tenía entrevistas de trabajo en cosas de HTML. No había dejado el trabajo en el Instituto, pero no podía renovar mi beca porque no estaba inscrita en ninguna materia, ni de licenciatura ni de maestría. Por la tesis, claro. Es un requisito. Creí que era una infección en el estómago, pero el Abuelo, que es el mejor amigo de mi ex, amigo mío también, me dijo que no. Que estaba seguro de que no porque mis síntomas no correspondían a ningún cuadro infeccioso, que era psicológico. Entonces fui con B, una amiga de mi ex que se especializó en psiquiatría. El abuelo le dijo que él creía que debía tomar Rivotril. Tomé Rivotril un mes o dos, pero luego se me acabó y B me dijo que tenía que tomar terapia para seguir tomando Rivo. Les dije que conozco a "mis terapistas". Insistieron (ambos) en que viera a los de psiquiatría y les dije que no, que ellos mismos, el Abuelo y B, no entendían la diferencia, pero (sobre todo se lo dije al Abuelo) es una decisión razonada. No, no voy a ir a "terapia" porque creo que lo mejor es JAMÁS IR A TERAPIA. Sino a psicoanálisis. En cuanto me paguen (ahora, esta semana) voy con Edgar. Edgar ha sido mi mejor psicoanalista.
Claro que eso es ahora y todo esto lleva un año. No ha sido así todo el año, es a veces. Sea lo que sea, empieza por no poder dormir. La mayoría de las veces no puedo dormir porque he retrasado tanto el sueño, que. No puedo comer, tampoco. La comida me sabe podrida. Como obligadamente. No vomito. Jamás lo he hecho. Mi intención no es hacerlo, es sólo que puedo pasar la fucking vida comiendo a huevo. No saben bien las cosas así. Y como menos, involuntariamente. Sólo pasa que como menos. Mal, también. Todo empieza por esta frustración del camino hacia el super: está lleno de hoyos, tierra, tráfico. Los precios. La manufactura. La calidad, los negocios. La estrategia y el alcance de fines. La alimentación balanceada es la más cara. El cuerpo es lo único que tenemos. Llevo mis propias bolsas de tela. Hago berrinche con los empleados del super. Y finalmente con mis padres, porque si hubieran sido un poco menos freaks, yo tendría algún fucking punto de negociación con el mundo. Claro que no tendría los mismos deseos. Tengo un impulso constante de saltar por la ventana, ya no quiero, ya no puedo. No lo haré, no obstante. Lo tengo muy pensado, no tiene caso, no debo hacerlo, no quiero hacerlo. Tampoco sé qué hacer.
Luego me siento bien, sobre todo si me fumo un porro. O me tomo un café. O algo. La mayoría de la gente no sabe qué está mal de todo esto. Hay personas que opinan mal de mis decisiones. Que soy imprudente e impulsiva. No sé qué tanto lo sea, porque sigo completa, ¿saben? Y, en mi opinión, con la mejor salud ever. Lo que pasa es que a algunos de ustedes no les quedan tan claros como a mí estos problemas. Y tampoco les queda claro que a mí me quede claro. Eso en parte se debe a su mala educación, la de ustedes, que se refleja es su incapacidad para reconocer el significado de lo que se está diciendo y a las autoridades pertinentes en el tema.
La vida es para todos y para todo. Es para gritar que es una mierda, si es una mierda. Pero no podemos pasarnos años gritando.
Dicen que soy demasiado exigente. Yo digo que ellos no exigen porque no conocen lo bueno. Pero ¿por qué yo estoy mal y no todo lo demás? Porque es todo lo demás lo que está mal. ¿Por qué se la toman contra el que exije? Lo entiendo menos cuando...
Ah. Te lo tienes que ganar. Me lo tengo que ganar perdiendo, desperdiciando mis superpoderes filosóficos.
Lo entiendo menos cuando se exige para todos, aunque más de la mitad no sepa exigir, ni indignarse.
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