Montón de etiquetas. Vivo en un confeti de etiquetas. Me levanto en la mañana y un arlequín con trompeta me tira más etiquetas a la cara.
Al final del blog hay una lista completa.
La historia no termina en la violencia política. Ocurre lo mismo en el área ecológica. Montón de noticias del medio ambiente que necesitan ser guardadas y tratadas de manera similar. Todos los días salen noticias IMPORTANTES, en distintas partes del mundo, de distinta gravedad, y todas juntas constituyen lo que está pasando.
El río Ayotac. La lucha en tribunales por el maíz transgénico en México. 20 toneladas de naranjas y limones presuntamente procedente de España y destruido el martes en China no cumplía los requisitos para su exportación. Rebelión: Leche de vaca, veneno letal. Gasoducto Ojinaga-El Encino. 600 euros por enterrar vivo a un perro. February breaks global temperature records by 'shocking' amount. Verifican posible deshielo histórico del Ártico. Barrick y la megaminería. Map: 116 environmental activists were killed in just one year. La red de agua potable en el DF está hecha de un material cancerígeno. Global biodiversity report warns pollinators are under threat. Sea Levels. Whale Deads. Arthic Drilling. Animal Rights.
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Yo divido las cosas en básicamente 4 grandes conjuntos:
- México.
- Mundo.
- Greenfavs.
- Ale.
Lo cual equivale a que todo lo que entra a mi vida es inmediatamente clasificado en alguno de tres enormes conjuntos: violencia política, greenfavs y lo que son cosas mías. (Ideas para tatuajes, recetas, clases online y esas cosas). Lo demás, lo que ni me interesa personalmente ni es greenfav ni violencia política, se queda fuera orbitando alrededor. Supongo. En qué iPhone van por ejemplo.
El problema es que ya estamos mal porque muchas de las cosas que guardo para mi trabajo, para mis cosas, son greenfavs o violencia política. Paso por un montón de lugares que antes de querer guardarlos para contraregistrarlos, me sirven para ilustrar mi tesis. Así que en mi vida hay dos grandes categorías: verdes y negras. Y se confunden entre ellas. Cuando matan a un activista ecológico lo archivo como violencia política. Cuando los cortes de agua son extremos o la ola de calor mata a muchos, lo meto como violencia política.
En «mundo» va todo lo que ni es de México, ni es exactamente verde o urbano, ni es material para ninguno de los trabajos que tengo en la cabeza. Hasta cierto punto son etiquetas con licencia literaria. Hasta el punto en el que el tema que se está tratando demanda ponerle un tope al desplazamiento de la metáfora.
Entonces, a ver, regresemos unos cuantos pasos atrás.
Yo era persona normal. Salgo de la universidad, busco trabajo, no lo encuentro, encuentro trabajos que me hacen infeliz, que me hacen sentir que estoy haciendo algo mal; salgo de mi país, busco otros trabajos, me invento otros trabajos; pasan los años y —me encuentro en esta situación, rodeada de etiquetas y un archivo kilométrico— ¿qué era lo que estaba haciendo?
Me asomo a internet a buscar las grandes noticias. Las que le marcan la pauta al calendario: “Fue después de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, pero antes de la desaparición de los de Tierra Blanca”, por ejemplo. Ése es mi target principal. Si todo sale mal, yo tengo que tener en mente que mi objetivo es rescatar de la vorágine de los medios de comunicación los grandes rasgos de lo que ha pasado.
México está viviendo bajo el terrorismo de Estado. El mundo ha endurecido severamente las medidas de control. Tenemos el cambio climático ocurriendo, o por lo menos algo similar, con toda la confusión mediática que tengamos. Recupera las coordenadas y ubícate.
Primer criterio que tiene que prevalecer justo atrás de las grandes contingencias: noticias de policías y militares, de cualquier cosa que demuestre la implicación del Estado en lo que ocurre. Cualquier cosa que aporte contenido a las sospechas de que todo esto es una guerra absurda, que ya conocemos en el siglo XX, contra la libertad. Todo lo que conforme “la carnita” de “este esqueleto” que nos está pasando y que no estamos entendiendo. Todos los análisis sobre si es terrorismo de Estado o no. Este esqueleto. Esto es lo que me importa, después de todos los hashtags, ésta es la frase que rescato, el papelito de la galleta de la suerte con el que me quedo, éste: «terrorismo de Estado». Todo esto gira alrededor de este concepto.
Todo este tinglado está hecho para rodear y darle situación a estas palabras.
Pero el “esto” con el que me encuentro es sólo hoy.
Back to the beginning: La primera intención de este blog es presentarles a ustedes una colección de recortes de periódicos y revistas (publicadas online) que hablan del «terrorismo de Estado» en México. Y es para todos mis amigos y gente querida que opina que no hay que exagerar con lo que ocurre.
Alrededor del tema de las etiquetas acaba anudándose una y otra vez: para qué estoy aquí, qué hago aquí; lo que me lleva a estoy archivando y publicando partes del archivo, y lo hago porque tenemos encima el monstruo del terrorismo de Estado. Una y otra vez estas dos ideas se imponen. Por un lado me gustaría presentar ideas sobre el archivo (incompleto) y por el otro lado me urge explicar ideas sobre el terrorismo de Estado.
En este momento siento que me acribillan mil balas que entran por todos los costados, no literalmente sino pensando en todas las cosas que podría poner a renglón seguido de todo lo que ya he dicho. Primero, son muchas noticias. Segundo, podemos leer las noticias sin guardarlas pero las olvidamos, las confundimos y quedan en un lugar remoto de nuestra memoria: “tengo la impresión de haber leído el caso de una chica a la que le ocurrió algo similar”, “vi una foto de una tortuga con un popote”, pero no sabemos ni dónde ni cuándo ni cómo se llamaba la chica ni qué pasó después. Queda sólo el terror, la referencia imaginaria. No basta con leerlas. Hay que trabajar ese conocimiento o esas impresiones. Tercero, están pasando muchas cosas frente a nuestros ojos que no vemos porque no tenemos la distancia para verlas. Cuarto, la primera vez que levantan, torturan y matan a un activista es noticia, recordamos su nombre, hacemos una marcha; pero cuando empieza a suceder constantemente, nosotros mismos, y no porque no nos importe, pasamos ya por arriba de la nota. Si sucede mucho, no registramos todas las veces que sucede. Como es el caso de la tortura de animales, hoy dejé pasar una nota al respecto sólo porque siento que no puedo guardarlo todo, que ya he guardado miles de notas parecidas. Quinto, cada caso se alarga y se ramifica a gusto de los medios de comunicación y según el impacto que haya tenido; emblemático el caso de Ayotzinapa, si quisiéramos etiquetar con esta referencia todas las noticias que de hecho hacen referencia a Ayotzinapa, serían miles, excederían por mucho tanto el ámbito del caso de los 43 estudiantes como el ámbito paralelo que empezó a crecer a la par de la investigación del caso: las manifestaciones sociales, las represiones que se dieron a las manifestaciones que generaron nuevos casos a su vez, la utilización del referente para denunciar otros casos que habían pasado antes o para hacer coloquios de análisis públicos. Ejemplo distinto el caso de la Narvarte, que se ha estancado. Sin embargo me parece que el registro de cómo fueron superponiéndose las noticias según iban pasando los días es especialmente importante en el caso de la Narvarte, donde la manipulación mediática determinó completamente lo que ahora sabemos. Fue del todo importante saber y registrar cómo fue cambiando el tono del discurso, quién metía qué palabra a la discusión y qué medio filtraba o reportaba qué cosas. Fue del todo importante dado que este caso ha quedado muy hermético y el detalle de esa manipulación es casi lo único con lo que contamos. Y a pesar de que qué buena idea ponerse a juntar la información, la tengo incompleta en el blog y en marcadores.
El trabajo es monstruoso.
Por supuesto, no estoy esperando completarlo. Pienso que cualquier aporte es útil. Mientras tanto trabajo.
No sé cómo, sólo trabajo. Leo, pienso, cruzo referencias, hablo con la gente. Escribo. Escribo muchas veces lo mismo.
Me pongo en contacto con la realidad como método epistemológico. Me alejo de la realidad como método epistemológico.
No hay nada más que trabajos personales. Organizados o aislados. Yo soy muy libre, ésa es la primera ganancia de no tener un trabajo estable. Es difícil mantener la libertad de pensamiento, vayas por donde vayas parece que hay trampas puestas para pensar mal las cosas.
Yo le preguntaba a la gente si sabía lo que estaba sucediendo, o sea si veía las mismas noticias que yo estaba viendo, y la gente me decía que sí pero, claro, no sabían que no.
Entonces yo quise ir a tomarle una foto a lo que yo estaba leyendo en la compu.
Mi objetivo es que usted revise los titulares en la página principal del blog.
Por eso hay una lista al principio. Una lista negra que empieza por la izquierda justo abajo del título, que se sigue horizontal hacia la derecha y que continúa por el menú hacia abajo. Empieza por
- Tlatlaya.
- Ayotzinapa.
- Apatzingán.
- Tanhuato-Ecuandureo.
- Villa Purificación.
- Narvarte.
… Y luego va de regreso, Tanhuato, Villa Purificación, Apatzingán, Ayotzinapa, Tlatlaya:
- Allende.
- San Fernando.
- Casino Royale.
- Guardería ABC.
- Atenco.
- Acteal.
- Aguas Blancas, 1995.
Y saltando la nota editorial y un par de bocados, continúa:
- Chilapa.
- Presos políticos.
- Periodistas.
Hasta ahí va. Por supuesto, me faltan “x”. Nombres. Casos. La lista está incompleta.
- Aristegui.
- Xochicuautla.
- San Quintín.
- Ostula.
- Yaquis.
- Cristopher.
- José Luis Tehuatli.
- Marisela Escobedo.
- Nepomuceno.
- Ricardo Cadena.
- Los 8 estudiantes de Xalapa.
- Los 5 desaparecidos de Tierra Blanca.
- Los 7 de Zacatecas.
- Yakiri Rubio.
- Hidelberto Reyes García.
La lista que yo debería tener en un blog así debe de continuar. Estaría incompleta si se detuviera ahí. Hay que estudiar casos, tenerlos claros, elegir cuáles sí y cuáles no. Pero la tarea es tan grande que basta sólo con empezar para perderse. Sobre todo entre más empiezan a conocerse más casos. Y habrá más, muchos más. Deberíamos ser exhaustivos en el conocimiento de todo lo que sucedió mientras estaba esta “guerra contra el narcotráfico”.
Cada uno de estos casos importantes pienso ponerlos en una página, con un chorizo de las notas de periódicos que han salido al respecto. Me parece que puedo poner hasta 100 páginas, pero alguna que otra la ocupo, como la de ESTE BLOG, para cosas distintas.

Como dije, es una tarea que con empezarla ya es kilométrica. Por eso es importante que todos tengamos un mejor conocimiento de lo que ha ocurrido en nuestro país y en todas partes. Educación, educación, educación.
E insisto: es un aporte, no un trabajo completo. Incluso una terapia personal que hago pública.
Porque... el cariz público es el punto de apoyo sobre el que gira cualquier cambio democrático.

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