Soñé que estábamos en un puente de tubos grandes, blancos, sobre una cancha de futbol redonda. Había mucho puentes que cruzaban encima de la cancha y los puentes estaban llenos de gente mirando el partido. El portero era Javier Duarte, el gobernador de Veracruz. Fernanda y yo estábamos en un puente frente a él. El ex gobernador parecía divertirse de portero, yo le grité: 500 mil. Me refería a 500 mil desaparecidos, no sé por qué. entonces Fernanda le gritó más fuerte: "FALTAN 500 MIL". Y alguien, un hombre, que parecía estar también en los puentes, gritó desde atrás "Y SIEMPRE".
Después estábamos en la casa donde yo vivía cuando tenía 10 años. Fernanda quería hacer albercas en la casa e íbamos con un señor de inmobiliarias que nos estaba diciendo qué cosas podíamos tirar para hacer albercas. Yo me sentía triste porque iban a tirar cosas de mi casa de los 10 años. Iba alguien más con nosotros, no recuerdo bien quién pero creo que era Felipe, que también estaba opinando sobre modificaciones de la casa. Luego abrieron la puerta del garage, que da a la calle, y en la calle había árboles. Se parecía más a la entrada de la casa donde yo vivía cuando tenía 8 años. El de la inmobiliaria dijo que no se preocuparan porque aquello era como ¿San Ángel?, sí, como San Ángel. Refiriéndose a que era una zona segura. (?) Entonces decidieron tirar las puertas. Alguien dijo: ¡Ah! ¡Hay otra puerta!, refiriéndose a que podían abrir la primera, y abrieron las dos. Cuando yo salí por la puerta principal estaba tirada la cerradura. Pensé que era una lástima porque ésa era una buena cerradura, pero no dije nada. La puerta del garage la dejaron abierta también. Se podía entrar directamente de la calle a la sala. Al final estábamos mi papá y yo sentados en una mesa. Habían tirado el techo también y nosotros estábamos en una mesa redonda chiquita a la altura de donde antes estaba el techo, mirando las puertas abiertas y la calle con árboles. Recuerdo que pensé que se veía bonito y que me alegraba que hubieran hecho con mi casa de los 10 años. Mi papá preguntó si no habían pensado en la seguridad cuando tiraron las puertas y yo iba a decirle que el de la inmobiliaria a les dijo que eso era como San Ángel pero ya no dije nada. Después mi papá dijo que hubieran puesto una mesa en un boquete que hicieron en la pared, que teníamos abajo de nosotros. Porque así si alguien entraba "no iba a poder salir corriendo". Yo me imaginé una mesa grande bien puesta en la entrada del boquete y pensé que mi papá tenía razón. Me imaginé a alguien queriendo salir con una televisión y pensé que por lo menos tendría que detenerse para pasar por arriba de la mesa. Pensé que mi papá era inteligente y también pensé que era valiente, porque para que tuviera sentido que un ladrón se detuviera, habría que ir tras él. También pensé: "eso en el caso de que no traiga pistola". Pero también pensé que si estaba todo dicho y puesto así, yo no tendría que pensar que el ladrón puede traer pistola.
Cuando me desperté, pensé: ROMPÍ EL TECHO DE MI CASA GUEY.
Estuve mucho rato adormilada en la cama, muy feliz y cómoda.
Me vienen muchas imágenes a la cabeza, e ideas. Tengo la cabeza llena. Me siento viva, como antes. Siento que ésta es mi cabeza, que volvió. El contraste me hace pensar en lo que pasó, estos meses, como una depresión oscura donde no hay conexiones sinápticas, una casi total oscuridad y silencio mental.
Llevo 13 días exactamente tomando los antidepresivos. Según Wikipedia estoy en la máxima concentración plasmática de la dosis que estoy tomando.
Qué tranquilidad. Me siento muy bien. Qué impresionante.
Anoche sentía que estaba juntando fuerzas. Para ordenar mi casa, claro.
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