Un trabajo estable, finalmente. Regreso a casa con las manos con yeso. A veces con las manos llenas de barro. Antes con las manos olorosas a laguna podrida por el esmalte, y esmalte en polvo bajo las uñas. Antes hace mucho solía tener masa en las tardes en las uñas, pero eso duraba muy poco. (La masa entre las uñas). Normalmente se caía sola en el transcurso de la tarde y antes de dormir. El yeso y el barro son diferentes. El cemento también, estuve jugando con cemento en vacaciones de Año Nuevo. Muy mal, se te pega muy mal a las manos.
Mucho que contar, por supuesto. Y poco tiempo. Casi nada de imaginación para escribir.
Fue después de la manifestación por Caro este 1° de agosto pasado, el del 2021, que conseguí un breve trabajo como pintora de un puesto de periódicos. Voluntario, no me pagaban. Mi intención era arreglar todo el puesto pero sólo he alcanzado a pintar una pared. Mi primer propósito de este año es pintar más del puesto de periódicos, arreglarlo. En tanto, el propósito cumplido este mes ha sido encontrar propósitos. Esas cosas que uno se propone hacer durante el año. A partir del trabajo de la pintura del puesto de periódicos volví a encontrar trabajo en el taller de cerámica en el que trabaja antes y cuyo trabajo extrañaba tanto a la vez de arrepentirme de haberlo dejado antes; aún reconociendo que tenía muy pocas opciones antes para salir de mi casa.
Ahora hago moldes de yeso.
1 comentario:
Ay que chido, éxito
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