21 ene 2007

Además de sexo, drogas y rock n' roll???


  1. El olor del mar.
  2. El café.
  3. El café tostándose.
  4. El tamaño de las tazas del express.
  5. Hacer bombas de azúcar en el capuccino (Nota: prefiero no tomarme el capuccino)
  6. El olor de los mercados de frutas.
  7. La brisa de los mercados de frutas.
  8. Pasearme con una blusa sin mangas por los mercados de frutas.
  9. El mercado de frutas de Polanco.
  10. El mercado de BCN.
  11. Pintarme las plantas de los pies con un pincel..
  12. Pintarle a otra las plantas de los pies con un pincel.
  13. Quitarme el resistol seco de las manos.
  14. Quitarle el resistol seco al envase de resistol.
  15. El pan.
  16. Los mapas.
  17. El sol y el viento juntos me matan.
  18. Asolearme boca abajo en la orilla de la alberca.
  19. Mecerme en una hamaca sin que nadie venga a hacerme plática.
  20. La arena pegada al cuerpo.
  21. Los calcetines.
  22. Flotar en el agua.
  23. Creer que soy invisible.
  24. Tumbarme sola, boca abajo en el pasto y mirar y oler y estar descalza en ese momento.
  25. Los globos terráqueos. Darles vueltas. Mirarlos, acercarme, mirarlos.
  26. Mirar a los ojos a los recién nacidos (¿qué demonios piensas guey?)
  27. Bajar las escaleras saltando.
  28. Las cortinas blancas abombadas por el viento.
  29. Las mesitas redondas de los cuartos de hotel.
  30. Las banquetas mojadas y solas.
  31. Me gusta regar el jardín, pero ya que lo pienso en general me gusta mojar cosas.
  32. Los bigotes de los gatos.
  33. Las aceitunas.
  34. Estornudar.
  35. Las alturas.
  36. Apretar los botones que hacen click.
  37. Comprar pinturas y abrirlas todas.
  38. La madrugada en que acabo un trabajo por el que sé que me van a felicitar.
  39. Mojar las servilletas absorbentes.
  40. Los pasaportes.
  41. Los aeropuertos, los andenes, los puertos.
  42. Las terminales de autobús si estoy sola y son las tres de la mañana.
  43. Los diccionarios de sinónimos y antónimos.
  44. Acostarme en la tina hasta meter las orejas en el agua.
  45. Pasearme por todos los pasillos de las papelerías.
  46. Malabarear y malabarear y malabarear.
  47. Que llueva mientras me baño.
  48. Correr hasta no sentir más las piernas. Y seguir haciéndolo. Y seguir. Y seguir hasta no pensar nada. Y cuando lo logre, seguir corriendo.
  49. Ver el amanecer desde mi ventana, whiskeando, pachequeando y super acompañada.
  50. Llegar sola a los 140, agarrar el volante, …y pisar más fuerte.
  51. Tomarme un café en una terraza de una ciudad en la que hablen un idioma completamente desconocido.
  52. Dar clases imaginarias e inteligentísimas de historia de la filosofía mientras me enjabono el pelo en la regadera.
  53. Mirar la ciudad de México desde el avión cuando vamos llegando.
  54. Tatuarme, hacerme piercings y la adrenalina de esos cinco minutos antes de hacerlo.
  55. Escuchar a Carmen Aristegui en las mañanas.
  56. Hacerme chinitos en el pelo. Sobre todo si alguien me está contando algo interesante. Pero lo que definitivamente me mata es que me cuenten algo interesante Y que me hagan chinitos al mismo tiempo.
  57. Jugar ajedrez.
  58. Pisar hojas secas.
  59. Comerme pastillas de menta y tomar agua fría inmediatamente.
  60. Mirar por mucho rato los ojos de la gente a la que quiero como si ellos no me miraran.
  61. La luz de la tarde. Filtrándose por la persiana, o no.
  62. Mover los pies en las sábanas.
  63. Los pasillos de escuelas vacías.
  64. Mirar los árboles acostada desde abajo.
  65. El chist de los cigarros que se apagan en los charcos.
  66. Las plumas uniball me dan una felicidad que da gusto verme.
  67. La intriga de los países excomunistas. La intriga de europa del este. De los de ahí. Y los de ahí. No todos, pero algunos sí.
  68. Aplastar un pincel de pintura en el fondo de un vaso de agua.
  69. Cantar en el coche.
  70. Levantarnos a las 4 de la mañana para agarrar la carretera y llegar temprano a donde sea. Café de por medio. Y vernos así, todos despeinados y honestos.
  71. Las peceras.
  72. Sentir que algo me vale auténticamente madres.
  73. Imaginar que el techo es el suelo y viceversa.
  74. Dar vueltas mirando el cielo hasta marearme.
  75. Los escotes. Lo siento.
  76. La radio, amo la radio. Y los puestos de periódicos. E internet.
  77. Cuando despega el avión, dejo todo lo que esté haciendo y me siento a no olvidar nunca esos dos segundos en que nos despegamos del piso.

5 comentarios:

LuCcY dijo...

me pregunto como serán esas clases imaginarias e inteligentísimas! jajaja besos!

Darío Zetune dijo...

Pintarse los pies con un pincel!!! voy a intentarlo.

Una vez me pintaron la espalda con caligrafía judía... onda "El libro de cabecera".

Acá llegando por el bonito comento que le escribiste a mi amigo Iván.

Saludos!!

Sergio.

Anónimo dijo...

Me gustaría hacerte chinitos mientras te cuento algo interesante......

ix dijo...

Lucy, ya te lo he dicho: inteligentísimas, jaja. E imaginarias, claro. Besos guapísima!
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Sergio, saludos y cuando lo hagas no te levantes a abrir la puerta. Je. Saludos.
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Chinitos: tú... tú eres chinitos. Te pasas la vida diciendo cosas interesantes. Te mando un beso.

Anónimo dijo...

pensé que sólo a mi me gustaba imaginar que techo es el suelo y viceversa...