Por tu voz enredada,
tu mirada enmarañada,
tus sonrisas enclaustradas.
Por las manecillas, los segunderos, los horeros y estas ojeras.
Tu idioticia a lo sinsentido
a la barbarie del futuro.
La cordura que te acosó,
ese beso que se estancó,
este insomnio.
El insufrible cenicero,
reloj, de lunas,
de pensamientos enteros.
La memoria que te olvidaron
movilizaste las distancias,
atrincheraste las ficciones.
Por que no nos bastó la realidad,
ni te bastó la agudeza
(en este mundo,
bajo estos gritos,
nunca basta la coherencia)
te inventaste una guerra.
Te la fusilaste completa.
tu mirada enmarañada,
tus sonrisas enclaustradas.
Por las manecillas, los segunderos, los horeros y estas ojeras.
Tu idioticia a lo sinsentido
a la barbarie del futuro.
La cordura que te acosó,
ese beso que se estancó,
este insomnio.
El insufrible cenicero,
reloj, de lunas,
de pensamientos enteros.
La memoria que te olvidaron
movilizaste las distancias,
atrincheraste las ficciones.
Por que no nos bastó la realidad,
ni te bastó la agudeza
(en este mundo,
bajo estos gritos,
nunca basta la coherencia)
te inventaste una guerra.
Te la fusilaste completa.
Es una cosa muy vieja que me da un poco de pena. Lo escribí a los 18, cuando salía de la prepa. Le corregí algunas cosas, pero es repetitivo y cursi por naturaleza. Se lo escribí a una vieja que me mandó a la verga porque decía que qué pedo si se enteraba su familia. No me encabroné por su honestidad, sino por la pertinencia del razonamiento. La única crítica que el poemilla recibió fuue de parte de mi entonces maestra de literatura hispano-etc. Su veredicto fue "Mjm. Pero me gusta que uses tantas palabras que tengan que ver con lo bélico". / Así que se queda.
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