Las relaciones sociales y políticas en México son tan difíciles que no tenemos ni la información ni los recursos suficientes para crear especialistas al respecto y, a la vez, por paradójico que suene, basta un solo noticiero para desgranar buena parte de eso que en el Comité Consultivo de ;x preferimos denominar “procedimiento ideológico”.
Cánones que nos preceden nos impelen a no pronunciarnos de manera escrita, ni política ni filosóficamente, al respecto de tales pedestres noticieros. No se trata más que de un compromiso, probablemente absurdo y adquirido involuntariamente, con la verdad de lo que se escribe. Debido a nuestra ñoñez y seriedad, harto ratificada en posts anteriores, cada mañana soñamos con desenmarañar con precisión digna de la Facultad de Filosofía y Letras, la articulación de noticias que en tanto que síntomas del orden político, son de fundamental importancia. Desafortunadamente el así autonombrado Comité Consultivo de ;x (tanto como, me atrevo a presumir, buena parte de la población que escucha las noticias) tiene otro trabajo que hacer durante su propia jornada y la minuta del noticiero, efímero, news que les dicen, acaba escapándosenos a lo largo del día con todas sus articulaciones que la dotaban de sentido.
Es así como durante las horas que dedicamos a nuestra formación ciudadana, divagamos en elaboraciones teóricas que acaban acorralándonos sobre el apremio de nuestras propias responsabilidades y nos sentimos, a tan tempranas horas, afeitados con machete.
La escucha del noticiero, como contadas escuchas en este mundo, suele tener ese efecto en no pocos ciudadanos.
Por lo cual hemos decidido hacer del «afeitado con machete» una categoría en sí misma. Dicha categoría contempla la sospecha filosófica de un procedimiento ideológico y, por supuesto, la epistemología estetizante de un «miniaturista de la vida».
Esperamos que resulte de provecho y como a toda nueva categoría, a ésta también le estampamos una botella de champán en la cara y le deseamos el mejor de los naufragios.
Cánones que nos preceden nos impelen a no pronunciarnos de manera escrita, ni política ni filosóficamente, al respecto de tales pedestres noticieros. No se trata más que de un compromiso, probablemente absurdo y adquirido involuntariamente, con la verdad de lo que se escribe. Debido a nuestra ñoñez y seriedad, harto ratificada en posts anteriores, cada mañana soñamos con desenmarañar con precisión digna de la Facultad de Filosofía y Letras, la articulación de noticias que en tanto que síntomas del orden político, son de fundamental importancia. Desafortunadamente el así autonombrado Comité Consultivo de ;x (tanto como, me atrevo a presumir, buena parte de la población que escucha las noticias) tiene otro trabajo que hacer durante su propia jornada y la minuta del noticiero, efímero, news que les dicen, acaba escapándosenos a lo largo del día con todas sus articulaciones que la dotaban de sentido.
Es así como durante las horas que dedicamos a nuestra formación ciudadana, divagamos en elaboraciones teóricas que acaban acorralándonos sobre el apremio de nuestras propias responsabilidades y nos sentimos, a tan tempranas horas, afeitados con machete.
La escucha del noticiero, como contadas escuchas en este mundo, suele tener ese efecto en no pocos ciudadanos.
Por lo cual hemos decidido hacer del «afeitado con machete» una categoría en sí misma. Dicha categoría contempla la sospecha filosófica de un procedimiento ideológico y, por supuesto, la epistemología estetizante de un «miniaturista de la vida».
Esperamos que resulte de provecho y como a toda nueva categoría, a ésta también le estampamos una botella de champán en la cara y le deseamos el mejor de los naufragios.
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