Me di cuenta de lo estúpidamente vanidosa que fui en la bio pasada. May be we should talk about that.
No soy muy guapa, nunca lo he sido. Si me lo preguntan, a fuerza de mirar las fotos de las revistas y espectaculares uno tiene que entender que la gente nunca es guapa siempre y que constantemente tenemos devaluada nuestra noción de belleza. Imposible compararse con lo que consideramos bello. Pero desde que era muy pequeña aprendí a amar mi cara.
En mi escuela me hacían burla y decían que era fea. Estuve en dos primarias y en las dos pasó lo mismo. No sé por qué. También decían que era tonta y rara. Yo tenía algunos problemas con la belleza, por ejemplo a los 9 supe que habían abusado sexualmente de mi mamá y --aún no entiendo por qué, no me lo pregunten-- llegué a mi escuela a decir que en las vacaciones habían abusado sexualmente de mí. Lo que era completamente cierto: me habían castrado mentalmente.
(No era ajena al tema, de todas formas. Un año después en un jardín jugando escondidillas un vecino de 16 ó 20 años (yo tenía 10) me manoseó absolutamente abajo de los calzones. Y no me pregunten por qué no hice nada. Cuando me fui dije "ya me voy", y él me preguntó por qué, y ya desde entonces no sabía qué contestar.)
He tenido problemas con la belleza --física, porque con las otras soy una experta-- toda la vida. Mis padres no me dejaron ser bonita (la culpa, las burlas si me arreglaba), en gustos se rompen géneros y nunca me he cuidado ni arreglado lo suficiente. De ahí que, como en el fútbol, no pueda decir que soy bonita, y eso crea un tremendo conflicto porque tampoco es verdad. Yo me gusto. ¡Y yo soy la primera que debería quererme! O no. No lo sé realmente. No sé cuál es mi problema con la belleza, la piel, el sexo, los padres y los abusos. Estoy frita.
(Post inconcluso, está claro).
En todo caso creo que cualquiera debería tener derecho a ser vanidoso porque es una manera de cuidarnos. Evitar serlo es una manera de descuidarnos.
Además de que por principio tenemos que tirar dogmas.
17 comentarios:
Sin ánimo de ofenderte, creo que hablar de los abusos sexuales que padeció alguien más invade su privacidad. Yo sufrí múltiples abusos sexuales en mi infancia por parte de 4 hombres distintos, pornografía infantil incluida. Uno de ellos era mudo y fue el que más daño me causó. Durante años tuve miedo de todo, de que se descubriera mi "secreto", de verlo en la calle. Probablemente me encerré tanto en mi casa porque era lo que más temía: verlo. Me costó mucho trabajo terapéutico recuperarme de la devastación sexual que eso me provocó. Ahora puedo hablar de esos abusos si lo considero conveniente, y sólo con quien me importa mucho. Hablo en primera persona escondida tras el anonimato, pero sé que todo esto es cierto y que no miento, pero es un asunto del que yo decido con quién compartirlo. Después del abuso sexual, creo que se debe respetar aunque sea la decisión de contarlo y a quién contarlo.
Es una opinión y a pesar de esto, tu blog me gusta casi siempre.
A mi me latieron estos dos últimos post relacionados con tu briografía ... y es muy valiente de tu parte escribir con tanta libertad ... Sin embargo, las escuelas donde te llamaron "fea" estaban super desubicados ...ah ..y eso que se perdieron verte sin pelo ... eso si que está muy cool :)
Anónimo:
Sí, justamente mi mamá me pidió que nunca lo comentara con nadie fuera de la familia y eso básicamente provocó culpa, incomprensión y anorgasmia por años.
Pero gracias por participar.
María:
Tus comentarios siempre me gustan, pero a veces me da agorafobia y no sé cómo contestarte.
Es más, anónimo: espero que slagas del cier y te atropelle un camión.
ciber*
Con la novedad de que mi b aparece a veces y a veces no.
¿Cómo te atreves a sugerir eso?
Deberías de caminar en este momento a la ventana y echarte un tiro.
Sí estás bonita.
Ah, y no soy el anónimo malvibroso.
Fav al segundo.
Disentir no es atacar y adularte los posts no es comprenderlos. Yo fui bastante respetuosa y no "malvibrosa". No comprendo la rabiosa respuesta. Mi punto no era callar el abuso sexual. Por supuesto que puedo atestiguar de primera mano que a la única persona que le ayuda el silencio es al abusador. Yo hablo de lo que a mí me pasó siempre que confío en mis oyentes, porque hay gente que no está dispuesta a escuchar algo mcomo esto. Lo que yo puse en tela de juicio era que dijeras algo tan íntimo y personal de tu madre, sobre todo si tu blog lo lee gente que la conoce. Eso me pareció una violación.
Si tu madre resolvió o no o mal su tragedia es un problema de ella...casi, te concedo, porque fue madre.
Comprendo totalmente las consecuencias de un abuso. Y sé que hay un montón de aspectos que no se abordan: ¿dónde demonios estaban los padres mientras esto ocurría?, ¿cómo que no se dieron cuenta? Esto te lleva a odiar a tu abusador y a tus padres. Y lo más tabú de esto es que las víctimas nunca hablamos de que en el fondo de todo esto a veces hubo excitación en nuestros cuerpos. Entiendo lo que dices acerca de ti. Creo que tu madre te pasó su culpa. ¡Y lo peor es que ella no debía tener culpa!
Eres una mujer muy inteligente y ojalá que te cuides de los aduladores profesionales. En mi experiencia solo puedo decir que solo puede traicionarte quien está muy cerca de ti, y sólo si te tienen envidia.
Tu inteligencia puede despertar envidia.
Yo no te deseo que te mueras. Te deseo una vida que te guste.
Anónima;
No importa que te guste o no mi blog. Mi blog qué, tus gustos qué. Lo trágico aquí es tu postura (pedagógica, inevitablemente pedagógica) sobre el abuso sexual.
"Sé que es cierto y que no miento", dices.
Ésa es la perversión de la que hablo. Pero tú sigue metiéndote donde nadie te llama con esa idiotez de "sin ánimo de ofender".
Con ánimo de ofender, miss: back off. Ojalá pudiera empujarte de verdad.
Perra hija de la chingada, estás llena de supuestos que envenan. Perra, porque tú también suenas inteligente y hasta chida. Pero.
Te pareces a mí mamá.
Y no, ni me disculpo ni te disculpo ni me retracto, si por mí fuera te agarraba a pelotazos hasta que entendieras.
Pero probablemente llorarías antes. Porque son débiles y torpes. Y en tanto que lo son, yo no puedo estar con ustedes, ¿entiendes?, aunque sean inteligentes y chidas y hermosas como mi madre. Son puro veneno.
Reaccionen putas: el abuso sexual no es cosa privada, NUNCA.
Recordarle una mentira ("invade su privacidad") a alguien que consideras inteligente y que incluso puedes amar como a nadie, si se trata de tu hija, en su propio perjuicio, como puro veneno, debería ser considerado una patada en los huevos.
En su propio perjuicio: el silencio en el abuso sexual es enfermo. Invade la persecusión de los propios fines, te incapacita de por vida.
"La libertad de hacer siempre y en todo lugar uso público de la propia razón." Kant, "¿Qué es Ilustración?"; Ensayos..., ed. Cátedra p. 23
Pero ustedes sigan recomendando silencio "porque invade su privacidad". Perras hijas de la chingada, se merecen lo que no tienen.
Y claro, por supuesto, cada quién tiene su opinión. ¿Me vas a salir con esa tontería? ¿De qué me sirve que venga alguien tan tonto a decirme que soy lista?
Y sí por supuesto cada quién tiene su opinión: yo leí la tuya y te di la mía. Aquí no hubo más que palabras e igualdad de condiciones.
Ahora, yo quiero que me escuches como si le estuviera hablando a un puto nazi, ¿me entiendes?
La gente que opina como tú es un peligro: hablar del abuso sexual nunca invade la privacidad de nadie. Menos si hablas del abuso sexual en tu educación.
Escuchar a las mujeres en este mundo es nadar contra corriente.
Te he perdido la pista. Me quedé en el anterior blog. En mucho somos completamente distintos. Si no fuera por el blog no te sentiría tan cercana a mí, acaso incluso nos la hubiéramos pasado discutiendo en el salón de clases, intuyo. No lo sé, es una idea que no tiene sentido porque ni estudiamos lo mismo. Pero como dejo implícito en algunos temas somos muy parecidos y te siento como mi espejo. A mí cuando era niño me sucedía lo contrario: todo mundo me decía que era un niño muy bonito y sobraba la tía lejana que casi nunca vez que se dedicaba a derretirse mientras te pellizca las mejillas. O la prima bonita de quince que se portaba mimosa y te abrazaba y abrazaba y mecía tus cabellos. Pero eso tampoco es tan fácil y simple (la vida nunca es fácil ni simple) porque nunca faltaba la otra tía que te odiaba porque tus abuelos te preferían a ti por encima de sus hijos (incluso aunque no hicieras nada para ganarte su reprobación porque uno no es responsable por que la gente lo escoja por encima de otros). El caso es que por muchos asuntos y por influencia de mi padre yo llegué un día a la conclusión que no era correcto ser atractivo y mucho menos a sacar ventaja de los favores que las mismas personas se ofrecían a realizarte. Y pensé, ser lindo es malo. Ser feo es el estado deseable de todo ser humano. ¿Cómo llegué a estas conclusiones? No tengo la más puta idea. Y ahora no sé cómo recuperarme a mí mismo. Encuentro mi belleza muy limitada. Por ahí soy de esos niños lindos que cuando crecen se convierten en adefecios con cara aniñada deforme. Pienso que mi belleza es limitada. No creo que apareciera en una revista de arquetipos de belleza. No creo que sea suficiente y a veces me siento retorcidamente mal por esas ideas que nunca satisfago acerca de lo que para mí sería atractivo en un hombre. Tú escribes eso mejor: "Imposible compararse con lo que consideramos bello".
En fin, me gusta cómo cierras la entrada: "En todo caso creo que cualquiera debería tener derecho a ser vanidoso porque es una manera de cuidarnos. Evitar serlo es una manera de descuidarnos". Estoy muy de acuerdo con esas, entre otras, dos ideas.
Hola Toto.
La belleza puede actuar en nuestra contra, claro. Pero bien que actúa a favor, ¿no? Pero mientras lo hace, actúa en nuestra contra. Y ni se te ocurra planteártelo porque qué vanidoso. Como si ser egoísta fuera malo.
Ni han entendido nada de Berkeley, se nota.
Es raro porque nuestro rostro es lo más público.
A mí me da que más que no entenderlo no lo han leído (como en mi caso que sé poco del chico). ¿Qué idea te parece que no le han comprendido?
Me parece que hemos pasado siglos confiando excesivamente en un mundo del que no podemos dar cuenta más allá de nuestra percepción. Y que no actuamos en consecuencia.
Mentimos más de lo que deberíamos.
La belleza no es mala, pero evitamos el goce por la misma razón por la que evadimos un significado de existente o realidad que se adapte más a lo que realmente experimentamos.
Mi teoría es que quienes la juzgan con mayor rigor son las personas no precisamente bellas y que odian a todo lo bello porque no soportan que su fealdad tenga correspondencia con su espíritu viciado y limitado. Y luego parece que uno necesariamente tiene que luchar contra ellos para explicarles que uno no quiere tomar ventaja o que uno no se siente superior. Sino que simplemente uno quiere estar conforme con uno mismo. Que ya es bastante complicado.
Saludos, ix.
Estoy más de acuerdo contigo que conmigo. Me gusta hablar de la belleza así.
Un abrazo
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